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España, a la cola de países desarrollados en la lucha contra la corrupción

Álvaro Pérez, 'El Bigotes'Reuters
España es uno de los peores países industrializados de la OCDE en las categorías de buen gobierno y lucha contra la corrupción, según un informe del Banco Mundial (BM) publicado este lunes, que evalúa la situación en más de 200 países.
La octava edición de "Los Indicadores Mundiales de Buen Gobierno" muestra que España no sólo no ha mejorado en la última década en los seis parámetros que evalúa el estudio, sino que ha empeorado en apartados como el de la "Efectividad gubernamental", que mide el funcionamiento de la burocracia estatal.
En general, en todas las dimensiones de gobernabilidad, España está por debajo de la media de la OCDE, aunque figura por encima de países como Italia, Grecia y Chipre.
Los parámetros
Los autores del informe definen gobernabilidad como las tradiciones e instituciones mediante las cuales se ejerce la autoridad en un país, lo que incluye la forma en la que se seleccionan, controlan y reemplazan los gobiernos, así como la capacidad de estos para formular e implementar políticas sólidas.
A eso se suma el respeto de los ciudadanos y el estado por las instituciones que gobiernan las interacciones económicas sociales y económicas entre ellos. El estudio, en el que participaron decenas de miles de personas de todo el mundo, desde ciudadanos de a pie, hasta expertos del sector privado, organizaciones no gubernamentales (ONGs) y representantes del sector público, incluye seis grandes apartados.
Desglose de resultados

El primero es el de "Voz y responsabilidad", que determina hasta qué punto los ciudadanos de un país son capaces de participar en la selección de sus gobiernos, así como de disfrutar de libertad de expresión, asociación y una prensa libre. España cuenta con un rango percentil de casi el 87 en el 2008, lo que implica que hay 25 países mejores.
El segundo capítulo analiza la "Estabilidad política y ausencia de violencia-terrorismo". En este apartado la existencia de ETA deja a España en muy mal lugar. Uno de los puntos más preocupantes para España es el de la "Efectividad gubernamental", en el que ha habido un deterioro significativo desde 1998. España no se encuentra ni siquiera entre los 40 mejores.
En "Calidad regulatoria", que determina la habilidad de los gobiernos para poner en marcha regulaciones que impulsen el sector privado, España se ha mantenido estable y está entre los 25 mejores países del mundo. En la "Aplicación del derecho", que refleja la confianza en el sistema legal y el cumplimiento de las normas establecidas, España es el 30 de la clasificación.
La última categoría, el "Control de la corrupción", determina hasta qué punto el poder público actúa en beneficio del conjunto de la ciudadanía, al luchar contra la corrupción a pequeña y gran escala y contra la "captura" del estado por las elites económicas y los grupos de interés. España mejoró gradualmente entre 1996 y el 2003, pero empeora desde 2006, lo que deja a España prácticamente en el mismo lugar que hace 10 o 12 años, habiendo 35 países mejores.