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EEUU presionó al Gobierno para que no se vendieran patrulleras a Venezuela

Un acuerdo de venta de patrulleras y aviones de transporte españoles a Venezuela hizo saltar las alarmas en la embajada de EE UU en Madrid, en cuyas comunicaciones con Washington queda reflejado el enfrentamiento que esa operación provocó entre Miguel Ángel Moratinos, ministro de Exteriores, y José Bono, titular de Defensa.
EE UU presionó insistentemente para evitar que se cerrase el acuerdo, que se convirtió en uno de los principales obstáculos para la normalización de las relaciones entre España y EE UU tras la retirada de las tropas españolas de Irak.
El diario 'El País' revela este jueves que decenas de documentos confidenciales muestran cómo Washington presionó una y otra vez a altos cargos de Exteriores y Defensa, incluidos sus titulares, e incluso al propio presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Finalmente, la venta de barcos se cerró, pero EE UU vetó la transferencia de tecnología necesaria para el contrato de los aviones.
EEUU se ofreció como intermediario en el 'caso Odissey'
La empresa estadounidense Odyssey Marine Exploration encontró un tesoro de 500.000 monedas de plata en un lugar sin determinar del océano Atlántico. El descubrimiento se bautizó con el nombre en clave de Black Swan (Cisne Negro).
Sin embargo, el Ministerio de Cultura español sospechó que tras ese descubrimiento se escondía un barco español hundido por la flota británica en 1804 frente a las costas del Algarve, en Portugal, 'La Mercedes'. Desde ese momento, se inició un conflicto que todavía sigue en los juzgados y que la Embajada de Estados Unidos tuvo que tratar varias veces con España.
Un año después de que los responsables de Odyssey mostraran al mundo cientos de contenedores cargados de doblones, los diplomáticos estadounidenses decidieron lanzar una propuesta a las autoridades españolas para arreglar el problema: la embajada trataría de buscar una solución al conflicto con la compañía cazatesoros, pero a cambio pedía que el Museo Thyssen devolviera un cuadro de Pissarro arrancado por los nazis a la familia de un ciudadano estadounidense de origen judío llamado Claude Cassirer, según el periódico El País.
La propuesta se hace el 30 de junio de 2008. El embajador Aguirre se la expone al ministro César Antonio Molina de forma indirecta, en un lenguaje muy diplomático, según da cuenta el redactor del cable enviado al Departamento de Estado: "El embajador señaló que, si bien los casos de Odyssey y Cassirer son diferentes temas legales, es interés de ambos Gobiernos hacer uso de cualquier margen de maniobra que sea posible para resolver los dos asuntos de una manera que favorezca las relaciones bilaterales entre ambos países".
Molina capta la idea pero la rechaza. Así se relata en el telegrama: "El ministro escuchó atentamente el mensaje del embajador pero subrayó el hecho de que son casos distintos. Dijo que ningún Gobierno español podría devolver el cuadro sin una decisión judicial".
Las dos historias, la de Odyssey y la del cuadro de Pissarro, ocupan varios cables que la Embajada en Madrid envía a Estados Unidos.
Wikileaks fuera de España
Durante los últimos meses de su Gobierno, el ex presidente de Colombia Alvaro Uribe realizó varias gestiones para establecer un diálogo directo con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) con el objetivo de poner fin a la guerra interna, según revelan varios cables diplomáticos filtrados por Wikileaks elaborados por la Embajada de Estados Unidos en Bogotá.
El comisionado para la Paz, Frank Pearl, informó al embajador estadounidense, William Brownfield, de que su oficina estaba preparando "hojas de ruta" para iniciar conversaciones de paz con las dos guerrillas, después de que el Gobierno contactara con ambos grupos para "generar un clima de confianza", según revela un cable de enero de 2010 que recoge una conversación entre ambos.