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Descubren que las hormonas tiroideas pueden disminuir el desarrollo de la fibrosis

Científicos del Instituto de Investigaciones Biomédicas Alberto Sols, centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), han descubierto que las hormonas tiroideas inhiben las acciones del factor TGFb, una proteína determinante en el avance de los procesos fibróticos que afectan a órganos vitales.
Los autores de este hallazgo, que publica la revista 'Proceedings of the National Academy of Sciences' (PNAS), explican que la fibrosis se caracteriza por la acumulación de matriz extracelular, sobre todo de colágeno, que conduce a la destrucción de la estructura y función del órgano afectado.
Esto hace que los procesos fibróticos sean un importante problema sanitario y una de las causas principales de muerte en países desarrollados para los que, hasta el momento, no existen terapias capaces de revertir o parar su progresión.
En un trabajo en roedores, los autores de estudio han demostrado que la unión de la hormona tiroidea a su receptor nuclear frena las acciones del TGFb. "La administración previa de hormonas tiroideas a ratones sometidos a tratamientos con drogas que inducen fibrosis, mejora de forma significativa la deposición de colágeno y los marcadores de fibrosis", ha explicado Ana Aranda, autora de la investigación.
Por otra parte, también han observado que ratones modificados genéticamente que carecen de los receptores de hormonas tiroideas desarrollan con la edad fibrosis hepática espontáneamente, lo que "confirma el papel de estos receptores como represores endógenos de los procesos fibróticos".
Los autores reconocen que las hormonas tiroideas no podrían utilizarse como agentes antifibróticos debido a sus fuertes efectos secundarios, pero los resultados obtenidos sugieren la posibilidad de desarrollar análogos de estas hormonas con menos efectos colaterales, los cuales podrían ser útiles para bloquear la progresión de los procesos fibróticos.