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Denuncian que el Ejército británico tortura a los presos

Denuncian que el Ejército británico tortura a los presosNoticias Cuatro/CNN+
Pocos días después de que la organización Wikileaks haya denunciado que durante años los soldados estadounidenses cometieron torturas en Irak, este martes la edición digital del periódico The Guardian publica que el Ejército británico entrena a sus soldados para emplear métodos de humillación a los presos durante los interrogatorios. Unas prácticas que incluyen tratos vejatorios, amenazas y privaciones sensoriales.
De confirmarse se habría producido una clara violación de los convenios de Ginebra, el texto clave en materia de Derechos Humanos, que prohíbe "cualquier coacción empleada para obtener información", el Ejército británico ha elaborado en secreto durante años manuales con los que enseña cómo provocar estados de terror, ansiedad y desorientación en los prisioneros.
En el material dado a conocer este martes por el diario británico, y elaborado en secreto por el Ejército británico, se dan instrucciones sobre las prácticas que deben utilizar. Así se dice que el objetivo que se persigue es el de provocar "humillación,inseguridad, deorientación y agotamiento en el interrogado hasta llevarlo a un estado de ansiedad, terror y miedo", al mismo tiempo que sugieren el modo para lograrlo.
En un documento elaborado en septiembre de 2006, se afirma que hay que desnudar a los prisioneros antes de comenzar los interrogatorios y sugiere el uso de vendas para poner a los interrogados bajo presión.
Malestar psicológico

Otros documentos explican, en cambio, cómo provocar "malestar psicológico" a los capturados y, respecto a su descanso, explicitan que se le debe permitir al prisionero cuatro horas de sueño ininterrumpido. En cuanto al lugar donde el prisionero debe ser interrogado, los textos abogan por espacios de apariencia "repugnante" y, por supuesto, alejado de oyentes ajenos.
Todo el material secreto para el entrenamiento de las tropas británicas en técnicas de interrogatorio data de después de la muerte de Baha Mousa. Este recepcionista de hotel iraquí fue torturado hasta la muerte por tropas británicas y su autopsia reveló 36 horas de tortura y 93 lesiones distintas. El Ministerio de Defensa británico fue condenado en 2008 a pagar a su familia una indemnización de más de tres millones de euros.