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El Dalai Lama con Barack Obama

El Dalai Lama ha llegado a Washington para reunirse este jueves con el presidente de Estados Unidos, Barack Obama y con la secretaria de Estado, Hillary Clinton.
En medio de unas grandes medidas de seguridad, el líder tibetano exiliado en la india, ha sido trasladado a un hotel del centro de la capital federal para asistir a una ceremonia organizada con motivo del Año Nuevo antes de acudir a la Casa Blanca.
El presidente estadounidense se ha negado a cancelar la visita a pesar de que el gobierno chino amenazó con que las relaciones entre ambos países, ya deterioradas, empeorarían si la reunión llegaba a celebrarse. Pekín considera al monje un separatista por pedir la autonomía del Tibet, anexionado por China hace más de 50 años.

El Dalai Lama nació en 1935 en Qinghai, denominada Amdo por los tibetanos. Huyó al exilio en 1959, después de un levantamiento fallido contra el régimen comunista.

El enviado especial del líder espiritual, Lodi Gayari, ha anticipado que el Dalai Lama pedirá al presidente norteamericano que "ayude a encontrar una solución para resolver la cuestión del Tíbet y que beneficie tanto al pueblo tibetano como al chino". No obstante, ha recalcado que este encuentro ya era "importante en sí mismo".
El Tibet celebra a lo grande la reunión
Los tibetanos que residen cerca del lugar de nacimiento del Dalai Lama, en el noroeste de China, han celebrado con fuegos artificiales la reunión que mantendrán el líder espiritual y Barack Obama, en Washington.
Aunque los monjes tibetanos de Tongren organizan espectáculos pirotécnicos cada año por estas fechas para conmemorar el inicio del Año Nuevo lunar, la mayoría de los monjes de la zona creen que en esta ocasión los fuegos artificiales sirven de doble celebración.