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Continetal Airlines y un mecánico condenados por el accidente del Concorde

Un tribunal francés ha declarado a la aerolínea estadounidense Continental Airlines culpable de homicidio involuntario por el accidente sufrido en julio de 2000 por un Concorde de Air France. Le ha condenado a pagar 200.000 euros de multa así como un millón de euros por daños e intereses a la compañía gala que operaba el avión supersónico.
Asimismo, el tribunal correccional de Pontoise, en Val d'Oise, ha condenado a uno de sus empleados, John Taylor, de 42 años, a quince meses de prisión con remisión condicional por haber fabricado e instalado mal la pieza metálica que se soltó del fuselaje de uno de los aviones de Continental y que fue la que hizo estallar el neumático de Concorde y, tras una reacción en cadena, hacer que se estrellara el 25 de julio de 2000 provocando la muerte de 113 personas, cuatro de ellas en tierra.
Sin embargo, la corte ha absuelto al jefe de los mecánicos, Stanley Ford, de 71 años, así como otros tres ex responsables franceses de aeronáutica que también estaban imputados en el siniestro, que tuvo como resultado la cancelación de los vuelos del Concorde. Se trata de Henri Perriere, ex director del programa Concorde en Aérospatial, su colaborador Jacques Hérubel y del ex directivo de la Dirección General de Aviación Civil (DGAC) Claude Frantzen.
El abogado de Continental Airlines, Olivier Metzner, ha anunciado tras conocer el veredicto del tribunal francés que la aerolínea presentará una apelación puesto que considera que la sentencia "protege únicamente los intereses franceses", informan los medios franceses.
Un largo proceso
El veredicto pone fin al proceso que se celebró entre febrero y mayo de este año y durante el cual se trató de determinar la responsabilidad de Continental Airlines, de sus dos empleados y de los tres altos cargos aeronáuticos franceses en la tragedia.
La fiscalía había solicitado 175.000 euros de multa contra Continental Airlines por homicidio involuntario y 18 años de prisión con remisión condicional para sus dos empleados, en el caso de uno por no haber fijado bien la pieza metálica y en el de otro por haber validado su reparación sin controlarla. En cuanto a los tres franceses, había pedido dos años de prisión con remisión condicional para Perrier y absuelto a los otros dos.