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Mientras Bernanke controlaba a los bancos un grupo de ladrones controlaba sus cuentas

El presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, fue en 2008 objeto de un robo de identidad por parte de un sofisticado grupo de delincuentes que sacaron de las cuentas bancarias de sus víctimas más de 2,1 millones de dólares.
El verano pasado, justo cuando Bernanke estaba lidiando con la crisis financiera en Wall Street, se enteró de que un ladrón había robado a su mujer Anna su bolso en una cafetería cercana a su casa en Capitol Hill, un barrio de Washington, según informa la revista Newsweek en su edición digital.
El delincuente se llevó como botín de su hurto el carné de conducir de Anna Bernanke, su número de Seguridad Social, cuatro tarjetas de crédito, y una chequera de la cuenta que el matrimonio tiene en el banco Wachovia.
Un gran grupo de robo de identidades
Días después, alguien empezó a canjear cheques con el número de la cuenta bancaria de Bernanke, de acuerdo con documentos judiciales recogidos por Newsweek. El robo de la chequera de Bernanke desembocó en una amplia investigación por parte del Servicio Secreto y el Servicio de Inspección de Correos.
Lo que nadie se podía imaginar era que el ladrón no era un delincuente común, sino que trabajaba para un sofisticado grupo de criminales que operaba en varios estados del país. Resultó tratarse de un gran esquema de fraude liderado por un ex convicto apodado "Big Head" que sustrajo más de 2,1 millones de dólares de las cuentas bancarias de sus víctimas.
La investigación criminal culminó recientemente en una serie de detenciones, imputaciones y acusaciones en Alexandria (Virginia).
Varios cheques
De acuerdo con Newsweek, seis días después del robo del bolso se depositó en una cuenta bancaria de una víctima de un robo de identidad dos cheques fraudulentos de 900 dólares, uno de ellos emitido por Ben y Anna Bernanke.
Tras haber "inflado" la cuenta bancaria de esa víctima, el ladrón canjeó otros dos cheques desde ese depósito por valor de 4.500 dólares y salió del banco con 9.000 dólares.
De acuerdo con la revista, Ben Bernanke informó al Wachovia después del robo del bolso de su mujer y por eso no sufrió pérdidas financieras con la estafa.