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Batalla campal en las fiestas de Pozuelo

Una veintena de personas, entre ellas siete menores, fueron detenidos este sábado por la Policía Nacional tras una reyerta ocurrida durante las fiestas patronales de Pozuelo de Alarcón que provocó graves daños en el mobiliario urbano y el incendio de varios vehículos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, y que ha dejado heridos a una decena de agentes.
Según ha informado este domingo la Jefatura Superior de Policía de Madrid, hacia las 2.15 horas de la madrugada los agentes del dispositivo especial de seguridad de Pozuelo, integrado por Policía Municipal y Policía Nacional tanto de la comisaría del municipio como de la Unidad de Intervención Policial (UIP), recibieron un aviso para la calle Camino de las Huertas.
Allí, un joven que había sido agredido con una botella y presentaba heridas en la cabeza solicitó ayuda médica. Los sanitarios lo trasladaron al Hospital Puerta de Hierro y los agentes se quedaron patrullando por la zona.
Piedras y botellas contra la Policía
Hacia las 3:00 horas, un grupo de chavales comenzó a tirar piedras y botellas contra los agentes y contra el vehículo policial de la UIP. A partir de ahí, según las fuentes, "todo el mundo empezó a desmadrarse, muchos como consecuencia de encontrarse bajo la influencia del alcohol".
Durante tres horas se produjo una batalla campal en Pozuelo que obligó al retén policial a pedir incluso refuerzos a Madrid. Los avisos por megafonía y con los lanzadestellos no evitaron que los agentes tuvieran que utilizar salvas al aire y pelotas de goma para dispersar a la masa.
Numerosos destrozos en la calle
Sin embargo, los jóvenes continuaron durante tres horas más destrozando el mobiliario urbano (cristales de marquesinas de autobuses y señales de tráfico), e incluso prendieron fuego a contenedores y papeleras, y a un coche policial. También dañaron dos vehículos camuflados, una furgoneta de la UIP y varios coches de la Policía Local.
Hacia las 4.30 horas, unas 200 personas llegaron incluso a intentar entrar en la Comisaría saltando el muro perimetral, aunque "gracias al dispositivo de seguridad de la comisaría y a la UIP no consiguieron hacerlo".
El alcalde de Pozuelo, Gonzalo Aguado (PP), ha asegurado que los disturbios fueron un "hecho aislado" y ha atribuido los altercados a "un grupo de energúmenos de fuera del municipio" ya que, tan sólo dos de los 20 arrestados son vecinos de la localidad madrileña.
Los detenidos se encuentran ya a disposición judicial. Se les acusa de desórdenes públicos, alteraciones y atentados a agentes de la autoridad por los graves daños en el mobiliario urbano y el incendio de varios vehículos policiales.