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Se vende cadáver de hormigón

Ocho años después de que estallara la crisis se reactiva el apetito por el ladrillo, aunque esté a medio hacer. El banco malo (SAREB) acaba de poner a la venta su catálogo de obra parada y de suelo. Son más de 500 promociones repartidas por casi toda España y en las que se puede encontrar desde pisos prácticamente terminados a solares con estructuras de hormigón abandonadas durante años.

En Canet D’en Berenguer hay un cadáver abandonado desde 2008. Los vecinos de este pueblo valenciano de 4.000 habitantes saben perfectamente dónde está, forma parte del paisaje. Tiene veinte plantas, ocho huecos para ascensores y una estructura de hormigón armado. La crisis lo paralizó en este estado pero ahora alguien podría devolverlo a la vida. Al menos así lo cree su actual dueño, el banco malo (SAREB), que lo acaba de poner a la venta.
A principios de 2012 se tasó en 6,6 millones. Su valor terminado, decía el informe, se elevaba a casi 28 millones. Hoy esas cifras son muy inferiores pero Adolfo Blázquez, director de la gestión de ventas de la SAREB, confía en que se pueda vender. “Hemos elegido este momento porque vemos que hay una demanda real tanto de suelo como de obra parada, no solo en Madrid y en Barcelona donde la reactivación ya había empezado, sino en otros territorios de España”.
En total el banco malo tiene 560 promociones de obra parada y suelo. En una primera fase han salido a la venta 140 y la segunda parte está al caer con 160 promociones más. Hay de todo en ese catálogo de ladrillo abandonado: desde pisos ya terminados que no se vendieron, a estructuras, suelo urbanizable y obras a las que el paso del tiempo les ha dejado en muy mal estado. 
¿Quién querría comprar alguna de estas promociones? "Para los fondos de inversión es un activo demasiado complicado, tendrían que calcular cuánto costaría terminarlas, el precio de venta" explica Blázquez. "Estas operaciones no son para ellos, sino para promotores, constructores y cooperativas locales. Llevan muchos años conviviendo con estos edificios y conocen perfectamente la zona. La conocen casi mejor que nosotros”,
El banco malo se creó hace cuatro años para quedarse con el ladrillo que las cuentas de las entidades rescatadas no podían seguir soportando. El plan de negocio es claro: venderlo todo.
La cuestión espinosa, como siempre, sigue siendo el precio. Ahí es donde se marca la línea roja: no se realizarán ventas a pérdidas ni por debajo del precio de mercado. La ley fija el plazo de venta hasta noviembre de 2027, momento en el que desaparecerá la SAREB. “Son unas obras que se habrían tenido que vender bien pero llegó la crisis y acabó con esa posibilidad”, señala Blázquez.
Ahora, el fantasma de Canet D’en Berenguer busca a alguien que le quiera. Y no es el único.