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Aumentan a 191 los muertos y 1.900 los heridos en el sur de Kirguistán

Al menos 191 personas han muerto y más de 1.900 han resultado heridas a consecuencia de la violencia interétnica que desde el pasado viernes sacude diversas localidades del sur de Kirguistán, según el último informe del Ministerio de Sanidad del país centroasiático.
Lacifra real de fallecidos, sin embargo, podría ser mayor debido a que muchas familias están enterrando a sus familiares sin informar a las autoridades. Además, ha sido imposible contactar con muchos médicos de las zonas donde se están registrando los enfrentamientos.
Se estima que en torno a 80.000 kirguises de etnia uzbeka han huido a Uzbekistán, un movimiento que ha sido calificado por parte de asociaciones pro Derechos Humanos locales como un "genocidio". Las personas de etnia uzbeka suponen casi la mitad de la población del sur de Kirguistán.
A la zona ya ha llegado ayuda humanitaria enviada por Rusia, Alemania, China, Pakistán y Estados Unidos, que ha enviado ayuda por valor de 32 millones de dólares.
Ban agradece a Uzbekistán su colaboración
El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki Moon, ha expresado su agradecimiento al presidente de Uzbekistán, Islam Karimov, por los esfuerzos de su Gobierno para tratar de asistir a las miles de personas desplazadas por la violencia en el sur de la vecina Kirguistán.
El secretario general ha asegurado que, junto a las diferentes agencias de la ONU y a los gobiernos de la región, Naciones Unidas movilizará toda la ayuda necesaria para asistir a los afectados por la violencia étnica en el sur de Kirguistán y a las personas que han huido a Uzbekistán como refugiados.
Referéndum constitucional
El Gobierno interino de Kirguistán ha reiterado que seguirá adelante con los planes de celebrar este mes el referéndum constitucional pese a las preocupaciones por la seguridad a raíz de la ola de violencia étnica en el sur del país, la peor en los últimos 20 años.
Aunque la violencia ha remitido en los dos últimos días, persite el temor por la seguridad de cara al referéndum del 27 de junio sobre el futuro del país. El Gobierno interino, que accedió al poder tras la revuelta popular que derrocó al presidente Kurmanbek Bakiyev a principios de abril, está decidido a que esta votación se celebre.
"La situación en Osh se está estabilizando. Tenemos fuerzas suficientes", ha asegurado el viceprimer ministro interino, Azimbek Beknazarov, ante la prensa en Bishkek. "Tenemos que celebrar (el referéndum) y entrar en un terreno legal. Necesitamos esto como el aire. Todo el mundo que se defina como ciudadano kirguís debe votar en el referéndum", ha añadido.