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La Academia de la Historia admite que su diccionario puede necesitar revisión

Imágen de archivo de FrancoEFE
En el 'Diccionario Biográfico Español' puede haber, "sin duda, un subconjunto de entradas que necesiten, a la vista del debate, una revisión historiográfica y editorial, susceptible de ser incorporada de manera rápida a la edición digital y a ulteriores ediciones en papel".
"En los últimos días, han surgido críticas legítimas sobre aspectos de algunas entradas concretas de figuras que, por su proximidad histórica y papel desempeñado, generan inevitablemente un debate intenso entre los expertos y en la sociedad en general. Como toda obra histórica, el Diccionario Biográfico Español está abierto a la crítica, a su consideración rigurosa y a las rectificaciones y cambios que procedan"
Asimismo, la Junta subraya que la Real Academia de la Historia "tiene el convencimiento de que la obra en su conjunto, con sus 50.000 voces, abarcando 25 siglos y con la participación de más de 5.500 autores, constituye una valiosísima contribución historiográfica y un instrumento útil de consulta para el público interesado".
"La Real Academia de la Historia es una institución fundada hace casi trescientos años y nunca ha abanderado ideologías. Sus miembros han actuado siempre en cada momento con total independencia, respeto al pluralismo y a la libertad individual, bajo un marco normativo (estatutos y reglamentos) que tiene como principios básicos el voto secreto, libre e individual por tanto, y la más absoluta libertad de expresión en sus asambleas", defiende.
Un trabajo de doce años
El comunicado apunta que el Diccionario Biográfico Español de la Real Academia de la Historia es fruto de un trabajo de doce años que ha reunido en 50 volúmenes las biografías de más de 40.000 personajes relevantes de la historia de España, desde el siglo VI a. C. hasta el siglo XX, pertenecientes a todos los ámbitos de la historia cultural y social: arte, literatura y letras, ciencia, religión, política, economía, administración, ejército, medios de comunicación...
Para la RAH, una de las "grandes aportaciones" de este Diccionario es que, por primera vez, aparecen biografiados en una gran obra de conjunto, además de personajes de primera fila, "una inmensa mayoría de autores, escritores y profesionales de todas las épocas que tuvieron una vida o crearon una obra que debe ser recordada y que, al no ser protagonistas principales, quedaron oscurecidos en la historia".
"Muchos de ellos son biografiados por vez primera. Esta amplitud y profundidad del Diccionario repara así una necesidad historiográfica en España, que nos equipara con los demás países europeos, especialmente con Inglaterra, Francia e Italia. Esta es la parte visible del gran esfuerzo realizado, porque para el inmediato futuro se ha recopilado una base de datos que abarca más de 500.000 entradas sobre personajes de los que es necesario conocer más y que constituirán un formidable impulso a la investigación historiográfica cuando, en su momento, sean puestos en la red a disposición de estudiosos o interesados", argumenta.
A la hora de organizar y desarrollar el proyecto, la RAH fue "consciente de la dificultad de elegir por uno de los distintos modelos que, en un plazo razonable pero rápido, pudiera culminar las investigaciones al servicio de todos". Así, "se optó por los principios de libertad intelectual y de responsabilidad de los autores, así como por un pluralismo que recogiera distintas sensibilidades historiográficas".
De esta manera, durante más de una década han participado en el Diccionario más de 5.500 investigadores -españoles y extranjeros- pertenecientes a más de quinientas instituciones públicas y privadas (universidades nacionales e internacionales, centros de investigación, academias iberoamericanas de la Historia) del "más amplio arco historiográfico".
La RAH detalla que se ha contado con especialistas e instituciones de "todo signo" y con la colaboración de equipos de trabajo -especialmente universitarios- centrados tanto, por ejemplo, en la investigación de género, como en "figuras o momentos históricos determinados para los que se han concentrado -a veces alrededor de fundaciones o de otras asociaciones- unos archivos y fuentes documentales de gran valor y estudiados por sus organizadores, como puede comprobarse en la relación de autores que cierra cada volumen".
Los biógrafos proceden por tanto "de muy diversas corrientes y perspectivas historiográficas y, en su elección, se tuvo en cuenta la importancia de sus publicaciones así como con su conocimiento y acceso a las fuentes documentales". La RAH destaca, asimismo, que "cada biografía va firmada y cada autor es responsable de sus textos".
Por eso recuerda que en las páginas preliminares de todos y cada uno de los volúmenes del Diccionario Biográfico Español se pueden leer indicaciones como "Las biografías se deben a sus autores. La Academia no ha querido modificarlas, aunque, a veces, hubiese discrepancias en cuanto al contenido de ellas"; o "Cada autor es el único responsable del contenido de la biografía o de las biografías que haya escrito y que se publican en este Diccionario."