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Aaron Brookner recupera el legado de su tío en 'Uncle Howard', un "testimonio" cinematográfico de Burroughs y Nueva York

El cineasta Aaron Brookner recupera el legado de su tío Howard Brookner en la cinta 'Uncle Howard', un documental que desvela parte del material inédito que desechó para el montaje de 'Burroughs: the Movie' (1983), la única obra realizada sobre William S. Burroughs que contó con la colaboración del propio escritor, y que funciona como "testimonio" de la ciudad de Nueva York.
Según ha recordado Brookner este miércoles 8 de marzo durante una entrevista concedida a Europa Press con motivo del estreno del filme este viernes día 10, la obra de su tío, que refleja la revolución cultural de finales de los años setenta y principios de los ochenta en Nueva York, estuvo enterrada en el refugio subterráneo de Burroughs y allí fue donde encontró alrededor de 30 horas filmadas.
"Descubrí en esas latas la realidad del mundo que se conserva tal y como estaba hace tres décadas", ha manifestado el cineasta, en cuyo documental aparecen figuras como Andy Warhol, Allen Ginsberg, Laurie Anderson, John Cage, Frank Zappa o Patti Smith, y que cuenta con el testimonio, entre otros, del cineasta Jim Jarmusch, encargado del sonido del documental de 1983.
Tal y como ha recordado Brookner, su tío falleció en 1989 a los 34 años, cuando él apenas tenía siete años, aunque suficientes para mantener "recuerdos muy fuertes" sobre él, especialmente del día en el que le visitó durante el rodaje de 'Bloodhounds of Broadway' (1989) o de las "fiestas" que siempre había a su alrededor. "Era todo muy divertido", agrega.
En este documental, Jarmusch afirma que Howard Brookner era una persona "inescrutable, muy inteligente y compleja" con la que, no obstante, llegó a tener una gran conexión. En este sentido, el sobrino del cineasta ha señalado que lo "fascinante" de hablar con varias personas que tenían "vínculos profundos, genuinos y sinceros" con él era que cada uno de ellos conocía "una versión completamente distinta".
"Era un tipo que sabía cómo sacar heroína de los traficantes puertoriqueños en el Lower East Side, trabajaba en la ópera como acomodador, estaba metido en el mundo artístico y tenía también una novia que no sabía que él era gay. Hay mucho que sacar de una sola persona", ha explicado.
Respecto a la confianza que mantenía con Burroughs, tal y como se pone de manifiesto en este documental, Brookner ha señalado que se debe a dos cosas. Por un lado, su tío era "un tipo muy abierto al mundo" y cuando estaba con alguien estaba ahí, el mismo motivo por el que él se sentía especial con él cuando era pequeño.
A esto se suma el hecho de que entendía a Burroughs y su obra, pero también el sentido del humor del autor de 'El almuerzo desnudo', a quien no todo el mundo comprendía. "Era capaz de sacar esa faceta divertida del escritor", ha resaltado.
CARRERA TRUNCADA POR EL SIDA
Brookner murió de sida en 1989 y hasta entonces tenía varios guiones y trabajos en mente, como un musical sobre 'Yonqui', de Burroughs, una película para Madonna e incluso un proyecto junto a David Bowie, que nunca llegaron a realizarse, según ha indicado.
"Era un cineasta independiente que había hecho sus dos primeras películas sin distribuidor y estaba a punto de convertirse en alguien conocido cuando murió, podría haber tenido una buena carrera entre Hollywood y los estudios, como los Coen o Gus Van Sant, pero todo se cortó", ha dicho.
Brookner está convencido de que si no hubiese fallecido "hoy podría ser uno de los grandes cineastas norteamericanos o dirigir un estudio". Por ello reivindica su legado, porque cree que "ninguna obra puede seguir sola". "Hay edificios que se derriban y memorias que se borran si uno no hace algo", sostiene.