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Un asador de pollos al borde de la quiebra, en 'Negocios al límite'

Si hay un lugar donde un asador de pollos puede triunfar, es Benidorm. Localidad turísitica alicantina donde la gran afluencia de turistas hace que se dispare el consumo. Pero el asador de pollos que ha recurrido a 'Negocios al Límite' lleva un año abierto y no ha conseguido obtener beneficios.

En esta pollería trabajan 3 personas de la misma familia. Neftalí –el jefe-, Ana –su novia--, y Manuel –hermano de Neftalí-. Los tres se trasladaron desde Don Benito, en Badajoz, de donde son originarios, para montar esta empresa. Tenían confianza ciega en un receta familiar secreta, aunque ninguna experiencia en el sector.

Lo más grave de esta historia es que si el negocio no repunta, Neftalí arrastraría a la ruina a parte de su familia, ya que su madre y un tercer hermano le han avalado con sus pisos y su nómina.

Los conflictos económicos se entremezclan con los familiares, en este pequeño y particular negocio, ya que la situación ha llevado al propietario a desquiciarse de tal manera que el ambiente en el trabajo es irrespirable. Gritos, insultos, y malas formas son la manera en la que Neftalí dirige su tienda, hasta el punto en que tanto su novia Ana como su hermano Manuel están dispuestos a abandonarle si no cambia.

La situación en el asador es límite Y Si Neftalí no sale de su bloqueo tendrá que cerrar. Beatriz de la Iglesia tendrá que empeñarse a fondo, aunque también contará con el asesoramiento de un empresario experto que sorprenderá no sólo al espectador si no también a los propios protagonistas.