¿Aún no eres cuatro? Únete ya | Iniciar sesión
- ¿Qué ha supuesto para ti el éxito de la primera temporada?
-
En general ha supuesto mucha satisfacción, por la acogida que tiene el programa y porque nuestro trabajo ha sido hecho con mucho respeto y eso es lo que recibimos de la gente.
- ¿Cuáles son los principales cambios para esta segunda temporada que ha comenzado?
En cuanto a cambios, tengo poco que contar por mi parte porque la metodología es la misma. Las mejoras tienen que ver con la otra parte del equipo.
- ¿Cuál es el caso más complicado que te has encontrado en Supernanny?
- Las dificultades siguen siendo las de la vida cotidiana. Todos funcionamos igual pero cada familia tiene matices, y ahí es sobre lo que nosotros trabajamos. Para cada uno su problema es el más importante, el que le urge solucionar. Para mí, la dificultad se presenta cuando los padres no quieren llevar a cabo un cambio, entonces no hay nada que hacer, pero no ha sido el caso porque cuando me llaman es porque hay voluntad de cambiar.
- ¿Existe una solución para cada caso o hay niños imposibles?
-
No hay niños imposibles, no se puede partir de esa premisa nunca, si lo hiciéramos los estaríamos etiquetando. Ni niños, ni adultos. Lo que hay que hacer es buscar una solución para cada caso.
- ¿ Haces un seguimiento a las familias después de su paso por el programa?
-
Sí que hago un seguimiento de los niños, como se hace en una terapia. Con los del año pasado ha habido llamadas, nos hemos visto en alguna ocasión y en el caso de los que han tenido alguna dificultad, me han llamado a la oficina. Y con los de esta temporada el seguimiento está en función de lo que he ido trabajando en cada casa, y me llaman aunque sólo sea para contarme que las cosas van bien.
- ¿Crees que los niños de hoy son más difíciles de educar que antes?
-
No sé cómo eran los problemas antes, pero a los padres de ahora les preocupa mucho que los niños sean felices y se sientan seguros. Existe una necesidad de marcar los límites y poner normas, estas son las grandes dudas, que en realidad están relacionadas con todo lo que se nos plantea: poner límites, por ejemplo, es enseñar a comer. Los hábitos y las rutinas dan seguridad a los niños. Los padres quieren que sus hijos sean felices y eso se traduce en el orden en casa y en la seguridad.
- ¿Recomiendas a los padres el método de la pizarra y las normas?
- Yo recomiendo que se pongan normas, después que cada familia utilice el método que quiera.
- ¿Influye en el resultado final que los niños estén educados por terceras personas?
-
Cualquier persona y cualquier circunstancia influyen en la educación de los niños, y más a estas edades en que son como esponjas. Si hablamos de terceras personas hablamos de los abuelos y de las chicas que están en casa para cuidarlos, y el esfuerzo que tienen que hacer los adultos es coordinarse.
- ¿Qué tienes que decirles a los padres que son partidarios de los azotes?
-
A los partidarios de los azotes les digo lo mismo de siempre: que no son válidos porque no son eficaces, no educan. Y el gran riesgo es que los niños crean que los conflictos se solucionan a golpes.
- ¿Qué te pareció la imitación que hizo de ti Carlos Latre en Maracaná?
-
La imitación me pareció muy divertida, por supuesto.
PUEDES CONSULTAR LA WEB DE ROCÍO RAMOS PAÚL EN:
Una empresa de 