Para un país que considera a Diego Armando Maradona no sólo parte de su cultura sino elemento indispensable de su idiosincrasia (Gardel, Evita, Diego), la aparición del pibe como conductor de un programa de televisión supuso todo un océano de tranquilidad. Tras unos años en los que se temió más por su vida que por otra cosa, la aparición en las pantallas de un Maradona rejuvenecido, dinámico y con 40 kilos menos fue una inyección de moral y un alivio para un pueblo que lo considera un dios.
Y lo sorprendente no fue que Maradona estuviese recuperado, sino que se revelara como un auténtico showman. Salvando las distancias, según avanzaba el programa, se vio a un Maradona dominador del medio televisivo como antes lo era del terreno de juego. En un mercado dominado por grandes gurús como Mario Pergolini (creador del Caiga Quien Caiga) o Marcelo Tinelli, la irrupción de Diego supuso un soplo de aire fresco para la televisión argentina.
Por su programa pasaron, por supuesto, futbolistas como Pelé, Francescoli, Batistuta, Zidane, Riquelme, Palermo, Aimar, Messi… , pero también actores como Antonio Banderas o Ricardo Darín, mitos del deporte como Mike Tyson, cantantes como Joaquín Sabina; Robbie Williams, Paulina Rubio, Raphael, Shakira o Carlos Vives y hasta jefes de estado como su gran amigo Fidel Castro.
Con La Noche del 10, Canal 13 se disparó en audiencia y el programa contribuyó, junto a programas consolidados como Showmatch y nuevos culebrones como Sos mi vida, a convertir a la cadena en la referencia de la TV argentina. Ahora, para después del Mundial, está prevista una nueva temporada del programa y ya suenan nombres de entrevistados como Michael Jordan o Tiger Woods. Y es que nada parece detener al nuevo Maradona, al showman Maradona.