House es áspero y difícil de digerir, como el curry. No quieres probarlo durante mucho tiempo, pero un día te levantas y piensas que le echas de menos.
Es muy difícil enfrentarse a House, porque es imposible ganarle. Aunque es un experto en irritar a los demás, en el fondo no pueden dejar de respetarle.
La música es una parte fundamental en la vida de House: se relaja con el piano y se emociona con rock. Una banda sonora impecable para cada uno de sus diagnósticos.
A House no le importa irritar a los demás y las chispas pueden saltar incluso cuando se enfrenta con alguien tan dulce y brillante como la doctora Cameron.
Es cáustico cuando se relaciona con las mujeres. Pero ellas sienten una irresistible atracción por House. Y a veces sacan de él su lado más sentimental.