

El Traidor es un concurso de intriga en el que cinco hombres y seis mujeres luchan por un importante premio. Diez eran auténticos concursantes, uno era un infiltrado. Los once sabían que un traidor vivía entre ellos: podía ser el más simpático, el más brillante o el más discreto. Las apariencias suelen engañar en estos casos. La misión del infiltrado consistió en obstaculizar a los participantes la resolución de las pruebas del concurso; el reto de los concursantes: desenmascarar al traidor.
El 12 de julio llegó a las pantallas de Cuatro el concurso de suspense del verano, presentado por Sergio Muñiz y Luis Larrodera. Pruebas físicas y la frenética actividad deductiva de los concursantes mantuvieron en vilo al espectador a lo largo de los diez programas del concurso. El traidor ofreció intriga cien por cien.
Once concursantes, un traidor y mucha intriga
Los once participantes del concurso tenían entre 23 y 41 años y fueron sido seleccionados entre 2.000 personas a través de un casting realizado por toda España. Lo desconocían casi todo sobre sus contrincantes y sobre el desarrollo del programa. Sólo sabían dos cosas: el concurso consistía en superar todo tipo de pruebas y había un traidor entre ellos que intentó boicotearlas. A partir de ese momento, los recelos, las sospechas, y las dobles intenciones se hicieron presentes en cada uno de sus actos, y de cada fallo surgió una pregunta: ¿ha sido accidental o ha sido obra del traidor?
Todos los miércoles se expulsó en directo a un concursante hasta que quedaron tres finalistas: David, Iria y Eva. En la gran final, sólo uno de ellos, David, el que desenmascaró al traidor, logrará llevarse un premio en metálico. Los telespectadores también pudieron jugar a descubrir al traidor a través de un concurso de SMS.