
Desde que el pobre invirtió todo su dinero en bolsa y lo perdió porque una mañana los chinos se asustaron por un caso local de corrupción inmobiliaria, Marrón está obsesionado con el "efecto mariposa" y no para de crear escenarios alucinantes en los que una canica le da a un plátano, que al girar pone en marcha un secador, que a su vez mueve una pelota de ping pong, que le da en el culo a un hámster que se asusta, etc. etc.… Veremos en riguroso directo si consigue verdaderos “efectos mariposa” o si un error en eso que llaman casualidad le conduce de nuevo al fracaso.