Todo queda en familia: Debra es la hermana adoptiva de Dexter y trabaja también en la policía. Es, según Dexter, la única persona que lo quiere. Su gran ambición es dejar el Departamento Anti-vicio y entrar en el de Homicidios, pero su personalidad insegura y su falta de autoestima le hacen difícil alcanzar su objetivo. Admira a Dexter y le confía todos sus secretos. Él a ella le cuenta más bien poco, pero admite que si tuviese sentimientos, los tendría por su hermana.