
Ácaros muestra los quehaceres y conflictos de una familia de ácaros del
polvo, que vive en la alfombra del salón de la familia Sánchez-López (una familia humana cualquiera de una casa humana cualquiera).
Crystel Carrington (interpretado por Manuel Monteagudo), madre y cabeza de
la familia ácara, vivía plácidamente en la pantalla del televisor, junto a
sus 9.000 hijos. Pero tras la limpieza general llevada a cabo por los
humanos tuvieron que refugiarse en la alfombra del salón.
Allí vive Crystel junto
a sus dos hijos supervivientes (Sonny Crocket y July McCoy, interpretados por
Paco León y María Paz Sayago respectivamente) y un acarillo huérfano más raro
que un perro verde (el pequeño Koyi Kabuto, interpretado por Charo Sánchez
Casado), que fue admitido en la familia casi como uno más.
Pese a que esta peculiar familia llegó a la alfombra en busca de refugio,
debe soportar continuos ataques de limpieza por parte de los humanos que
marcan el día a día de esta familia. Los ácaros comparten rincones y
alfombras con las diminutas bacterias que, siendo seres inferiores,
superan a los ácaros en ingenio y sentido del humor.
Los ácaros se enfrentan a los conflictos típicos de cualquier familia pero
deben además vigilar a los humanos y entender sus intenciones, sobre todo
en lo que se refiere a su enemigo más mortal: Cloti, una eficaz asistenta
colombiana obsesionada por la higiene. Más temible si cabe es la
posibilidad de que la familia humana acabe comprando una vaporetta, instrumento de destrucción masiva que no deja opción de supervivencia a nuestros ácaros.
A pesar de todo, estos cuatro ácaros del polvo tienen la alegría en el
cuerpo y saben arreglárselas para disfrutar plenamente de la vida y hacer
lo que les sale de la penca.