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¿Quién tiene tendencia a ser más infiel?

Infidelidad mejor llama a pilarcuatro.com

Es cierto que en toda relación tendemos a movernos en función del rol de género y, en muchas ocasiones, determinadas conductas se identifican más con hombres que con mujeres. ¿Os habéis preguntado alguna vez quién tiene tendencia a ser más infiel? ¿Hombres o mujeres?...

Seguro que todos tenéis una respuesta automática que os viene a la cabeza, generada probablemente de alguna experiencia que hayáis tenido en este sentido. Pues bien, la conducta de infidelidad no tiene nada que ver con el género. Sí que es cierto que hace un tiempo una investigación sueca aisló un gen que determinaba esta tendencia a ser más o menos infieles. Aunque así fuera, obviamente no justifica esta conducta. Sí que es cierto que el género afecta en el modo de cometer dicha infidelidad.
Todos tenemos algo de masculino y algo de femenino en nuestra personalidad así que no hablaré de hombres y mujeres, sino de género. La tendencia masculina tiende a cometer una infidelidad movido por un impulso sexual. Es un factor más masculino la necesidad de complacerse sexualmente e incluso de reafirmarse en un rol. Esto le da un rasgo a esa infidelidad más fugaz pero también más variable. Es decir, la infidelidad masculina tiende a ser más esporádica pero, sino se trabaja y se pone freno adecuadamente, puede repetirse en el tiempo.
En cambio, una infidelidad con un sesgo más femenino viene generada por una necesidad más romántica. Un rasgo más femenino implica pertenencia y estabilidad y estas variables se buscarán, a veces inconscientemente en dicho "amante". Por ello, existe mayor índice de ruptura de la pareja cuando el género femenino comete la infidelidad, ya que es probable que establezca una relación nueva en dicha historia dejando la relación inicial.
Todos estos datos son generales y, obviamente, las variables de cada individuo son las que terminaran de perfilar el tipo de infidelidad que pudiera cometerse. No obstante, la infidelidad nunca es la solución a ningún tipo de problemática de pareja y jamás debe ser justificada. Si en algún momento de vuestra relación  sentís un impulso de mirar fuera de vuestra pareja, el mejor consejo que os puedo dar es que lo habléis porque es mucho menos doloroso expresar las carencias que nos está provocando dicha tentación que explicarlo una vez que la tentación ha podido con nosotros...
Una buena forma de retomar la comunicación con la pareja es crear un hábito. Como todo en la vida, para que algo se consolide necesitamos aprenderlo y lo mejor es repetirlo las veces que haga falta para convertirlo en hábito. Una manera de hacerlo es recurrir a las “antiguas” cartas. Escribid durante el día las cosas que os gustaría destacar de esa jornada, positivas y negativas, y dedicar 15 minutos al final del día a leer la carta a vuestra pareja mientras él/ella os da la suya. Poco a poco esto abrirá un canal de comunicación que facilitará expresar lo que nos falta y encontrarle una solución a tiempo”.