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Cómo sobrevivir en Siberia

Cómo sobrevivir en SiberiaCUATRO
Siberia es un desierto gélido de 13.000 kilómetros cuadrados, más grande que el territorio que ocupan los Estados Unidos. En invierno sólo hay cuatro horas de luz y las temperaturas pueden llegar a los 68 grados bajo cero, el frío suficiente para que se te congelaran los párpados en segundos. Un horror, se mire como se mire.
Si el termómetro llega a los cuarenta bajo cero y comienzas a toser esputos con sangre, es porque tus pulmones se están congelando. Así que prepárate para morir en breves segundos. Para que esto no suceda tienes que cubrirte la cara (la nariz y la boca) para que el frío no entre en tu cuerpo cada vez que respiras.
Si te ves en la terrible tesitura de tener que cruzar un río de aguas gélidas en la fría Siberia, lo primero que tienes que hacer es quitarte toda la ropa menos los calcetines. Eso te ayudará a que no se te queden pegados los pies al hielo. Pon a buen recaudo tu ropa. Cruza el río en un pispás y vuelve a vestirte de inmediato.
Si te ves sin nada de comida en tu mochila, y puedes dar muerte a algún animal, no menosprecies su sangre fresca. Es un alimento rico en minerales y vitaminas. Muchos pueblos nómadas la toman como alimento de supervivencia.
Si quieres proteger tu piel de la heladora ventisca siberiana, frótate la cara con grasa de animal. Te aislará en un segundo.
Las noches siberianas duran la friolera (nunca mejor dicho) de 16 horas. Así que cuando veas que se te echa la noche encima, tendrás que buscar un refugio, hacer una fogata, y aislar lo máximo posible la zona donde vayas a dormir.
Tan importante es beber agua en el desierto como en Siberia. El problema es que en la estepa rusa no tendrás sed, porque combatir el frío será tu principal objetivo. Así que no te olvides de reponer líquidos, dos litros al día serán suficientes. La manera más efectiva, recogiendo nieve en tu cantimplora y poniéndola cerca del cuerpo para que se derrita. Nunca la tomes directamente porque bajarías la temperatura del cuerpo drásticamente. Y eso no es nada bueno.