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Cómo sobrevivir en la Patagonia

Las montañas, los bosques, la estepa y los glaciares, hacen de la Patagonia una de las tierras más hostiles de la tierra, algo así como la Antártica y el Himalaya juntos. La capa de nieve tiene 1.500 metros de espesor y se extiende alrededor de 21.000 kilómetros cuadrados. El frío que provocan las bajas temperaturas y las ventiscas hacen de este lugar un infierno para cualquier persona que lo visite.
El viento helador es uno de los mayores riesgos que sufrirás en la Patagonia, las consecuencias es que enseguida puedes tener hipotermia. En cuanto puedas ponte a resguardo para el frío no acabe contigo, los termómetros pueden alcanzar los 40 grados bajo cero, aunque por la ventisca, la sensación térmica llega a los setenta grados bajo cero.
Si te ves en medio de una ventisca, tienes que ponerte a resguardo. O bien hacerte una cueva dentro de la nieve para protegerte, recuerda hacerla tres veces el tamaño de tu cuerpo, no muy grande para que el calor de tu cuerpo pueda llegar a calentarla ni muy pequeña porque entonces no podrías moverte. Hazte también una camita para dormir.
Si dentro de la cueva te entran ganas de hacer pis, ni se te ocurra salir fuera. Hazlo dentro de tu cantimplora y luego acércatela a tu cuerpo para aprovechar el calor de la orina.
Si quieres beber agua, aunque puede ser tentador comer la nieve directamente. Nunca lo hagas porque descendería muy rápido la temperatura interior de tu cuerpo y te daría una hipotermia. Lo correcto es meter la nieve en tu cantimplora y pegarla a tu cuerpo para que se derrita.
Si quieres cruzar un glaciar sin crampones, lo vas a tener muy difícil. Podrás avanzar un poco con un curioso consejo, ponerte los calcetines por fuera de las botas. Lograrás que se agarren más al hielo.