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Cómo sobrevivir en Islandia

Islandia es la tierra de los grandes glaciares y los volcanes, un lugar único donde el hielo y el fuego se dan la mano. Todos los años miles de turistas se acercan hasta esta isla situada en el Círculo Polar Ártico, y cada día son rescatadas tres personas de los glaciares, con signos de hipotermia y congelación.
Si tienes la mala suerte de estar perdido en la zona glaciar de Islandia tienes que tener mucho cuidado con la hipotermia, los primeros síntomas son los temblores y la dificultad para hablar. Para refugiarte del frío, hazte una cueva dentro de la nieve y bloquea la entrada con grandes bloques de hielo. Deja un hueco libre para la ventilación.
Si vas por la nieve, aprovecha caminar por la que está podrida, es decir la que se ha congelado después de caer. La corteza que crea hace que sea muy segura para caminar. El peligro mayor son las grietas, si caes en una es imposible salir de ella. Te espera una muerte lenta.
Si tienes la mala suerte de que en tu camino se cruza un río de agua de glaciares, haz todo lo posible por rodearlo. Sólo con sumergirte y volver a la superficie, en quince minutos con la ropa mojada podrías entrar en estado de shock por la pérdida de temperatura del cuerpo.
Si te encuentras con una piscina geotérmica y ves burbujas, ten cuidado. Eso quiere decir que el agua está hirviendo por culpa del magma volcánico. Así que ni se te ocurra sumergirte, o te achicharrarás seguro.
Si tienes la suerte de encontrarte un cordero muerto, puedes comértelo porque las bajas temperaturas hacen que su carne esté congelada y por consiguiente estará en buenas condiciones. Una recomendación, cuécelo antes porque así te será más fácil digerirlo.