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Cómo sobrevivir en el Ártico

Una buena manera de descubrir tu camino hacia la costa es seguir las indicaciones de los "Sastrugi". Esta especie de dunas son la mejor manera de saber la dirección principal del viento. Si las sigues, llegarás al mar, puesto que el viento siempre sopla del interior hacia la costa.
Si tienes la suerte de poder cazar un reno, no menosprecies su sangre ni su corazón. Ambos son buenas fuentes de proteínas. Además la sangre está calentita, ¡te sentará bien! Los Sami dan buena cuenta de ello.
¡Olvidate de la palabra esquimal! Si la usas, estarás considerado como un racista en Canadá o Groenlandia. Así que a partir de ahora, memoriza la palabra inuit que es la más apropiada para hablar de los habitantes de estas frías tierras.
Si te ves en la tesitura de tener que pasar la noche en las gélidas tierras del ártico, a una temperatura de cuarenta grados bajo cero, lo mejor que puedes hacer es ponerte a cavar tu propia tumba.¡No es broma! Será la mejor manera de resistir el terrorífico frío. Cava en la nieve, rodea el agujero con ramas, y cúbrete de nieve y ramas. Y lo más importante, haz un agujero para que entre el aire fresco, ¡que si no te ahogas!
Tienes hambre y solo un lago helado donde rascar algo, utiliza un truco de los inuits. Haz pequeños fuegos alrededor de los agujeros que has hecho para pescar, de esa manera atraerás a los peces.