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Cómo sobrevivir en Alaska

Consejos de supervivencia en AlaskaCUATRO
El mayor peligro para los esquiadores son los aludes. Cada año, en Norteamérica, fallecen cuarenta personas por culpa de los aludes. Para evitar morir en uno tienes que saber cómo es la consistencia de la nieve. Para ello, utiliza tu bastón de esquiar y presiona para ver si la nieve está compacta o en capas. Cuando presionas la nieve con el bastón, debería tener una consistencia firme. Si presionas y el bastón se hunde muy fácilmente, eso quiere decir que la nieve está en capas y que las condiciones para que se produzca un alud son muy altas.
Si a pesar de todas tus precauciones te ves en un alud, comienza a moverte como si estuvieras nadando en la nieve, para lograr quedarte en la superficie y no hundirte. Aunque la nieve parezca ligera, se endurece muy rápidamente en cuanto termina el alud. Así que intenta salir de ella, poniéndote en uno de los laterales, donde habrá menos cantidad de nieve. Si el alud te cubre por completo, quítate la nieve de la cara para crear una bolsa de aire y continúa cavando hacia arriba. Cada segundo cuenta. Lucha para salir a la superficie y evitar quedarte atrapado dentro.
Es muy posible que en Alaska se te congelen las extremidades por culpa del frío. Si tus pies, manos o cara, están pálidos y no te responden, probablemente estarás sufriendo una congelación parcial. Debes cubrir el área inmediatamente y calentarla. También puede ayudar darte un masaje para lograr que la sangre vuelve a circular. Si haces un fuego, no acerques mucho las partes de tu cuerpo semicongeladas porque es muy fácil que se queme la piel.
Alaska tiene una gran población de osos negros y grizzlies. La mejor manera de evitar el ataque de uno de estos peligrosos animales es hablar muy alto o incluso cantar. Los osos son peligrosos cuando se ven sorprendidos, así que lo mejor que se puede hacer es gritar (un sonido que no será familiar a los osos).
La mejor manera de hacer señales de humo para que te rescaten es hacer una hoguera y poner ramas verdes recién cortadas que son las que más humo hacen.