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La opinión de Iñaki Gabilondo. Lunes 3 de septiembre.

"Comienza el curso político. En seis meses elecciones generales, que serán, según todos los indicios, el dos o el nueve de marzo. Quiere decir que a partir de ahora todo va a ser campaña, o toda va a valer para la campaña. Por fortuna parece que ETA no va a poder ser utilizada para la discordia. Ahora está clarísimo que no hay más camino que “a por ellos”, sin capítulo segundo. Está el asunto de la educación para la ciudadanía, que va a acabar siendo más problema para el PP que para el PSOE. ¿Qué hacer con esto? ¿Estar con la FERE, con los obispos, objetar, no objetar, manifestarse en la calle, ser centrista? Ahí el PP tiene un pequeño lío. Donde se puede abrir un campo de batalla hasta hace poco inimaginable es en la economía. Nadie se atreve a vaticinar en todo el mundo nada en este capítulo y es seguro que en pocos meses van a subir, y mucho, los precios de algunos artículos muy populares, como el pan, la leche, los huevos, el pollo, por culpa de los cereales, y va a ser importante para la percepción pública de la situación general. En el PP el problema es conseguir que se nos olvide su radicalismo ultraderechista de esta legislatura, cosa nada fácil. Y que no se maten sus dirigentes entre ellos al hacer las listas. Pero en fin, seis meses son al mismo tiempo muy poco y una eternidad. Fíjense, hace cuatro años, septiembre de 2003, el pulsómetro de La Ser anunciaba tres puntos de ventaja del PP. Entonces, el 64% creía que en las elecciones de marzo de 2004 iban a ganar los populares. Ya saben ustedes qué pasó. Quien se duerma, pierde".