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Los huéspedes de Hotel, dulce hotel nos abren la puerta de su habitación

Carromato de circo convertido en curioso hotelCUATRO
Los huéspedes de Hotel, dulce hotel nos abren la puerta de su habitación. Un hotel sobre los acantilados de Ibiza. 1.800 euros por una habitación con unas vistas inmejorables. ¿Sabían que detrás del luminoso de Schweppes, situado en la Gran Vía madrileña, hay una habitación de hotel? Un hombre lleva a su mujer a pasar una noche para darle una sorpresa. Ella, sorprendida de las vistas y la cama redonda, no puede contener su emoción.
Una familia se aloja en el carromato de un circo convertido en un curioso hotel. Por el precio de la habitación pueden asistir a los ensayos y al espectáculo circense. Son las propias artistas quienes recogen y limpian la habitación de los huéspedes. Un antiguo barrio de Sevilla convertido en hotel. Las típicas calles de la Judería son los pasillos del establecimiento hotelero. No hay cliente que se pierda dos o tres veces antes de entrar en su habitación. No faltan historias en Hotel, dulce hotel. Nos alojamos en un establecimiento exclusivo para huéspedes gays. Marcelo y su marido son los propietarios de este resort en las dunas del sur de Gran Canaria. En la piscina encontramos un cartel: "Se puede practicar el nudismo, pero no se puede practicar sexo".