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La Opinión de Iñaki Gabilondo. 10 de Octubre.

"Mariano Rajoy nos ha propinado un mensaje cuya solemnidad nos parece que explica muchas cosas"
"Así de pronto, sin avisar, sin venir a cuento. Mariano Rajoy nos ha propinado un mensaje cuya solemnidad nos parece que explica muchas cosas. Parecería que se ha equivocado de fecha, porque no es Navidad; que se ha equivocado de cargo, porque no es el Jefe del Estado; que se ha equivocado de siglo, porque ya no se habla así, en letra gótica. Pero no se ha equivocado. Le merece la pena esta sobreactuación, que a nuestro juicio le coloca al borde del ridículo pero por la parte de dentro. Porque contribuye a subrayar la idea de emergencia nacional. Porque viéndole así, tan mayúsculo, cualquiera pensaría que los bárbaros están apunto de asaltar las murallas de la ciudad, que es de lo que se trata: de que lo creamos. Nos parece patriotismo de guardarropía, de sala de banderas en la que acostumbran a repostar los salvadores para que se haga más evidente el riesgo que corremos, cuánto nos está amenazando. Porque no hablaría así si no se estuviera rompiendo España. Ya comprenderán ustedes si hasta Le Figaro se ocupa de ello. Así tan puesto, redondea los mensajes matinales del maestro ciruela y España puede, como tantas veces a lo largo de su historia, mirar hacia donde no es, hablar de los problemas que no tiene, pero exagerar tanto hablando de otros problemas. En fin, sea pues, señor Rajoy. Recibimos su primer spot espumoso de Navidad. Campana sobre campana, los peces en el río y ¡Viva España!... naturalmente."