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¡Me han cambiado a mis papis!

La cara de Cayetana al llegar a Hoyos del Espino era un poema. Christian se preguntaba si habría cobertura de telefonía móvil y Gemma solo pensaba en ponerse un vestido rosa... La sorpresa no había hecho nada más que empezar y lo peor, ni se lo podían imaginar: ¿Que nuestros papis nos han madado aquí?... ¿Perdona?
MACARENA
"¡Eres una niña mimada y consentida!", le espeta a Macarena su madre a través de un televisor. ¡Cara de póker!¿Cómo era posible?
¿Cómo se atrevía a decirle esto en público? ¡Ella! ¡Su madre!... La que hasta ahora tenía el deber (o eso creía la hija) de darle todos sus caprichos, "que para eso me ha tenido". ¡La misma!
CAYETANA Y SU PAPUCHI
También habían cambiado al padre de Cayetana. Ese ya no era "su papuchi", el que le daba lo que quería y pagaba todos sus caprichos... ¿Quién era ese otro que le decía a la cara: "Las cosas hay que ganárselas"? ¿Un padrastro de cuento malo? ¡Cara de póker!
EDUARDO, MARC Y GEMMA
Si, era cierto. Hasta ahora les habían consentido casi todo... "salidas nocturnas, juergas..." Pero ¡Se acabó!: "Ya estamos cansados de todo esto... Cambia, cambia hijo mío. Tú unico interés son las mujeres", les reprochaban a Eduardo y Marc sus respectivas madres. ¡Caras de póker!
Más que de póker, a Gemma se le puso cara de joker con una risa incrédula y desganada: ¿Cómo iba su padre a estarle diciendo en serio que "a partir de ahora tienes que ganarte el salario con el sudor de tu frente"? ¿A ella? ¡Imposible!
Pero el mensaje no podía ser más claro para todos: "Aquí no vuelvas hasta que no estés corregida", tal y como resumió el padre de Macarena en el vídeo sorpresa que estos Hijos de papá no olvidarán jamás.