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Kevin, enjaulado, a Jero García: "Ábreme ahora mismo la puerta, que te voy a matar"

20 años, destructivo, violento y materialista. Su mayor obsesión es el dinero que exige diariamente a su madre y a su abuelo. Fuma porros, y si su familia no le da todo lo que pide, no duda en robar y vender todo lo que encuentra por casa para conseguir sus objetivos. Su madre no ha tenido más remedio que irse a vivir a casa de su padre mientras observa impotente como su hijo se ha adueñado de todo. 


Era necesario que Kevin sintiera en su propia piel lo que tanto su madre como su abuelo sienten cada vez que él les pone contra la espada y la pared. Enjaulado y presionado ha percibido lo que su madre soporta cada vez que él les somete con miedo. Más calmado, Kevin ha comenzado su trabajo en el camping, concretamente ayudando a la limpiadora, algo que no ha soportado durante mucho tiempo y que ha intentado evitar huyendo una vez más. 
Kevin cobra una pensión de orfandad mensual que apenas le dura un par de días. Por sus vicios y caprichos, el joven gasta el dinero y se tira el resto del mes exigiéndole más dinero a su madre y a la pareja de ésta. La violencia con la que les trata ha provocado que termine viviendo solo en la casa que compartía con su madre, una casa en la que vive rodeado de suciedad y excrementos de perro. El abuelo de Kevin no le permite la entrada en la casa en la que ahora vive su hija junto a él. 
Jero García necesitaba reunir a Kevin con su madre y su abuelo para descubrir cuál era el problema que ha llevado al joven a tener un comportamiento tan irracional. Kevin culpa a su madre y a la pareja de ésta de la adicción a los porros que tiene, algo que la madre niega en todo momento asegurando que su hijo ya estaba enganchado antes de que comenzaran los problemas. 

La madre de Kevin está harta de soportar el comportamiento de su hijo. Si no le da dinero para sus caprichos y sus vicios, comienza a insultarla y a amenazarla delante de su abuelo que, impotente, ve como su nieto amenaza y agrede a su hija. El abuelo de Kevin está completamente desesperado y no soporta ni un minuto más la forma en la que maltrata a su hija: “Es duro decirlo, pero he llegado a odiar a mi nieto”
Bárbara, la psicóloga de ‘Hermano Mayor’ ha elegido un escenario único para hablar con el joven. Un lago en el que se practica el piragüismo, el deporte que practicaba su padre ya fallecido, ha sido el lugar en el que Kevin ha puesto por fin nombre a sus problemas y a sus inseguridades. Batiendo su propio record con la piragua, el joven ha entendido que no hay nada que no pueda conseguir y ha entendido que el camino que seguía no era en absoluto el correcto. Está decidido a cambiar, quiere estar bien y ser mejor persona
Jero García confía plenamente en Kevin pero, ¿y su familia? Para demostrarles con pruebas que el joven está decidido a cambiar, el boxeador le ha hecho a Kevin un test de drogas que, para sorpresa de sus padres, ha dado negativo. No solo ha dejado de fumar porros, además, se ha acercado al deporte y ha hecho que Jero se sienta muy, muy orgulloso de él: “Este es mu chico”
Era necesario que Kevin viera la actitud que tenía antes de su gran cambio. Entre insultos, golpes  y amenazas tenía a su madre y a su abuelo totalmente atemorizados. Cuando ha visto las imágenes, Kevin no ha podido reprimir unas amargas lágrimas que le han demostrado a Jero el magnífico cambio que había logrado. Realmente arrepentido, Kevin ha pedido perdón a los suyos por su lamentable comportamiento, algo que ha asegurado “jamás volverá a ocurrir”. 






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