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Jero: "Cuando se pierde la comunicación entre padres e hijos, se pierde todo"

Jero García nos recibe en su escuela de boxeo para hablar de deporte, superación personal, conflictos generacionales y la nueva temporada de 'Hermano Mayor', que llega a Cuatro el viernes 15 en 'prime time'. "No hay que perder nunca la comunicación con tus hijos, con tus padres, con tus amigos o tus compañeros de trabajo... Cuando se pierde la comunicación, se pierde todo”, dice.

Jero García abre las puertas de su escuela de boxeo, en el ajetreado barrio de Carabanchel. Son las 10 de la mañana de un caluroso día de julio y algún que otro cliente despistado del gimnasio entra sin saber que esa mañana está cerrado para realizar las entrevistas de la nueva temporada de ‘Hermano Mayor’ (estreno, viernes 15 a las 22.30 horas en Cuatro).
El local es grande, con dos cuadriláteros. Sacos y 'punchings' de distintos tamaños cuelgan por todas partes, algunos arreglados con cinta por los incontables golpes que han encajado, hay carteles de veladas de boxeo, una pizarra con las rutinas de entrenamiento para cada día, pósteres de clásicos del cine como ‘El padrino’, ‘Scarface’ o ‘Rocky’ o de películas españolas como ‘Golpes’ de Juan Vicente Córdoba… todo respira boxeo en cada esquina del local. Boxeo de barrio, del de toda la vida. “Es una antigua cochera acondicionada que habla en Morse al barrio con los golpes de los sacos”, así lo define David Gistau en un mensaje que puede leerse al lado del ring.
“Apúntatelo bien para hacerlo en casa” (me dice Jero de lejos mientras guardo algunas notas en el móvil justo enfrente de las pizarra con las indicaciones de cada entrenamiento). Jero, bautizado paradójicamente ‘el zurdo loco’ en su pasado profesional de boxeador, se dedica desde hace años a  ayudar a jóvenes con problemas, los de su fundación, a los que él ayuda con becas para entrenar en su gimnasio y los de ‘Hermano mayor’.
“Es fácil motivar al chaval que me viene a través de la fundación o del gimnasio porque lo que busca es hacer deporte, pero en 'Hermano Mayor' no es tan fácil porque le falta motivación, objetivos. Lo que yo busco es ayudar a que descubran qué objetivo y qué motor de motivación tienen para encauzarlos. Se trata solo de sacar esa motivación porque ellos ya la tienen dentro, pero no la han descubierto”, dice Jero.
Después de 9 temporadas, ‘Hermano Mayor’ se ha convertido en el referente televisivo del género conocido como ‘coach’. Los programas están cargados de reacciones violentas de los hijos, que no dudan en romper puertas, romper platos, empujar violentamente a sus padres, insultarlos… “Son todas reales. Si estos chicos fueran actores estarían en Hollywood y no en ‘Hermano Mayor’. Son sentimientos que no se pueden fingir. Además, a los diez minutos de poner una cámara, a los chicos se les olvida que está delante. Ahora mismo, mientras hablamos, a mí se me ha olvidado que has puesto una cámara aquí”, me dice Jero.
A pesar de ser un referente para los chavales que van a entrenar cada día a la escuela, Jero no se siente a gusto dando consejos. “Prefiero servir de ejemplo. En mi caso, el deporte me sirvió de motor de motivación. Para mí es el mejor antidepresivo que hay. Trae siempre buenas cosas, trae vida sana, trae grupo, equipo, trae cultura deportiva…”.
A lo largo de estas dos temporadas ejerciendo de ‘Hermano Mayor’,  Jero viene observando que en las familias que han llegado a esas situaciones de convivencia insostenible tienen algo común. “El principal problema es la comunicación. No hay que perder nunca la comunicación con tus hijos, con tus padres, tampoco con tus amigos, tus compañeros de trabajo o tus jefes. Cuando se pierde la comunicación, se pierde todo”, explica. Es un problema que se ha acentuado con internet y los smartphones. “Si te das cuenta, en esta generación, los chavales pasan más tiempo en casa que en las anteriores, pero es la generación que menos habla con sus padres”, matiza.
A sus 45 años, Jero tiene las ideas muy claras. "Siempre digo que hay que ser muy ambicioso, hay que soñar como un dios y trabajar como una hormiga, con micro objetivos", dice. Gracias a esta filosofía, Jero consiguió ser campeón de España de boxeo, Full Contact y Kick boxing. Su sueño como boxeador profesional terminó ahí. "Soñaba con más títulos internacionales, pero no pasa nada. He conseguido muchos micro objetivos y he disfrutado el camino". Desde que colgó los guantes, las victorias de Jero son las de sus alumnos. "Ahora también siento como una victoria conseguir la reconciliación de hijos y padres a través de ‘Hermano Mayor". En eso, Jero es imbatible.