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Jenni, marcada por la muerte de su padre

Cuando Jenni tenía once años, su padre falleció. Su muerte marcó a la joven, que vio como siete meses después su madre rehacía la vida con otro hombre que se fue a vivir a su casa. "Me da asco, no la soporto. Desde que se murió mi padre si que he perdido el respeto y no le perdono que  a los siete meses entrarar un tío en casa", dice Jenni que reconcoe que no ha podido pasar página porque no pudo despedirse de él. "Siempre lo pago todo con mi madre. Lo de mi padre me mata muy lentamente porque no lo llego a superar. Intento controlarme pero a veces... Para mí fue un desastre. Nunca me imaginé verle así. Cuando le vi tumbado se me cayó el mundo entero. Me pidió un abrazo y me fui corriendo. Se ha muerto sin poder decirle adiós y siempre pienso que si le hubiera dado un abrazo, a lo mejor hubiera estado más tiempo conmigo. Eso me come por dentro."