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Laura se reconcilia con sus padres y aprende a valorar algo más que la belleza exterior

Tras varias semanas de trabajo, Pedro García Aguado consigue que Laura recapacite y cambie la forma de tratar a sus padres. Ella vive por y para su imagen, y no siente ningún reparo al gastarse todo el dinero del subsidio en caprichos mientras sus padres pasan penurias.  Gracias a la ayuda de Pedro Aguado, Laura se dará cuenta de que la belleza no lo es todo en la vida. Cosas como la seguridad y la confianza en sí misma, inexistentes en ella hasta ahora, serán los objetivos a conseguir del coach. Después de hacer de asistente personal para el actor Raúl Peña, y de tener una charla con Rosario Flores, Laura aprenderá a valorarse y a luchar por su sueño: la música. 

Laura es una joven de 18 años muy violenta, caprichosa y egoísta, que cuando se le antoja una cosa la quiere en el momento . Debido a su comportamiento, ha estado dos años en un centro de menores del que ha salido hace cuatro meses, cobrando una subsidio de 426 euros . Es capaz de gastarse ese dinero en un solo día: "Yo soy única y tengo que estar perfecta cuesta lo que cueste".  Su madre no puede estar tranquila ni en su propia casa, y vive en primera persona cómo Laura disfruta haciendo daño. Gastándose el dinero en ella es la única manera que ve para que sus padres se den cuenta de que nunca les perdonará que aceptaran su ingreso en el centro de menores.
Laura: "Ahora que vean lo mala que soy de verdad"
Pedro Aguado quiere comprobar cómo Laura  gasta el dinero del subsidio en unas pocas horas, y sin tener en cuenta las dificultades económicas de su familia. Sus objetivos son que Laura  sea más sensible con sus padres y que comprenda que ella es la única responsable del ingreso en el centro. Para ello, devuelve todas las compras que la joven realiza, y le entrega el dinero a sus padres. Ella no se queda conforme, y avisa al coach de que recurrirá al robo para conseguir lo que quiere. Mantiene que si sus padres la hubieran educado y no hubieran estado de acuerdo en ingresarla en un centro de menores, ahora no estarían en este punto.
"Me habéis destrozado la vida"
Uno de los problemas que más afectan en casa es la obsesión por la imagen que tiene Laura. Por eso, Pedro Aguado ha elegido un escenario donde los espejos fueran los protagonistas. El coach les organiza una actividad para que tanto Laura como sus padres se desahoguen a la cara.  La joven se siente sola, afirma que jamás ha tenido el apoyo de su familia y que "hubiese estado mejor en una casa de acogida, por lo menos hubiera tenido mejor vida".

"No me da la gana que me dejen en ridículo delante de nadie"
Es tal la preocupación por la imagen de Laura, que Pedro irrumpe en su casa por la noche para proponerla que baje a la calle para darle una sorpresa. Ella se niega a salir mal vestida y sin pintar, pero sin embargo, se atreve a ponerse lo más guapa posible y posar en un escaparate para que la gente admire su belleza. No será hasta ese momento, cuando el público se fije más en la televisión que refleja la actitud que tiene Laura con su madre, en que la joven se sienta ridiculizada. Pedro García Aguado quiere que aprenda, y valore no sólo lo externo: "Ponte toda la pintura que quieras, que eso no va a cambiar el sentimiento que tienes".

Laura se ve reflejada con el comportamiento de Raúl Peña
Aunque Laura no lo quiera reconocer, le duele la agresividad con la que trata a sus padres. Para que se replantee su comportamiento, Pedro García Aguado pide ayuda al actor Raúl Peña. Laura aceptará ser su asistente personal, y se someterá a todas las plegarias de Raúl. Gracias a él, y a su interpretación como persona dominante, exigente y maleducada, se da cuenta de que ese comportamiento se asemeja al suyo.: "¿Hace falta, pegar  y montar escándalo para pedir las cosas?", le preguntaba Raúl.  Laura se daba cuenta que pidiendo las cosas bien, obtenía mayor beneficio que de mala manera. Raúl le ha animado a que lo probara.

Laura exterioriza sus mayores miedos
La joven echa de menos la figura de su abuela, ya fallecida. Asegura que si no la visita, es porque se siente avergonzada de haber ingresado en el centro de menores. Pedro García le hace reflexionar con su propio ejemplo, demostrándole que el dinero no le va a ayudar a sentirse mejor: "No solo tienes que ser aceptada por la imagen, porque una cosa es estar guapa, y otra sentirse guapa".  Laura confiesa que son muchos sus complejos e inseguridades, pues siempre ha creído que no es nadie en la vida y no sirve para nada. Es seguridad lo que le gustaría tener ahora, y Sonia Cervantes se encarga de explicarle que ella puede cambiar cosas que no están su mano, pero las que no se pueden cambiar, hay que aceptarlas: " La belleza se acaba, pero la seguridad no".

Rosario Flores: "Mientras más amor tengas en tu corazón, más amor vas a tener en tu vida"
Hace mucho que Laura no vive un momento feliz de los que realmente merecen la pena. Lleva demasiado tiempo lanzándose mensaje negativos sobre sí misma. Es importante que en estos momentos reciba un refuerzo positivo, y consigue que Rosario Flores le reciba en 'La Voz' y valore la gran pasión de Laura: cantar. La artista le anima a que crea en ella, y se atreva a emprender su carrera de cantante. La coach de 'La Voz' le hace ver que sus padres lo han hecho lo mejor que han podido, y desde luego se equivocarán, pero su intención es hacerlo bien. Rosario Flores le propone visitarla si canta en algún bar, e incluso invitarla a cantar con ella, siempre y cuando esté recuperada y no tenga ese comportamiento. Después de las palabras de Rosario, Laura se ve mucho más capaz de conseguir lo que quiera.
Laura necesita empezar de cero consigo misma. Para ello debe de enfrentarse a uno de los momentos más importantes de la terapia: ver como se comportaba antes de la llegada de Pedro Aguado. No ha sido hasta este momento cuando las lágrimas han aflorado, y se ha dado cuenta de que no quiere hacer sufrir más a su familia.

"Quiero cambiar y no quiero hacéroslo pasar tan mal"
Laura no quiere ser la de antes y necesita sentir que tiene una familia. En sus manos está conseguir unirla de nuevo. El primer paso es trasladarse a uno de los momentos de felicidad junto a su familia que ella recuerda, y el que echa de menos. Es el olor de la paella el que le lleva hasta sus padres, que prometen que van a poner de su parte para que las cosas cambien. Laura es consciente del daño que ha hecho, y con todas las experiencia vividas junto a Pedro Aguado, les ha asegurado que empieza una nueva vida para ellos.