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Frank Cuesta, una fuerza de la naturaleza

Frank de la Junglacuatro.com
Un Indiana Jones español que está como una cabra
Frank Cuesta es de León, pero vive en Tailandia desde hace 11 años. "Vine a montar la Academia de Tenis de Nick Bollettieri -maestro de los maestros del tenis mundial y descubridor de talentos como Andre Agassi o Pete Sampras- y me enamoré de este maravilloso país", reconoce.
Frank dirige una Academia de Tenis en Bangkok pero los animales son su pasión. Todo empezó cuando una vez afincado en Bankgok, Frank se marchó, como siempre, con su mochila y sus zapatillas de goma, solo, a la selva de Burma- la antigua Birmania- durante varios días ,"a ver animales desde cerca". Todo fue estupendo hasta que su "brújula interna" se bloqueó. Frank se perdió en la selva y tuvo que ser rescatado días después. Esa fue la primera vez pero no la última. Había nacido un hobby. Pero el español quiso tomárselo en serio.
Estudió herpetología- la rama de la zoología que estudia reptiles y anfibios-, y se recorrió todos los Parques Nacionales de Tailandia. Frank conoce los animales porque los ha visto y tocado de cerca. Pero no es un científico sesudo, un experto biólogo que pretende teorizar sobre ellos. Te cuenta lo que sabe de ellos como si fueras un amigo, con su particular manera y su lenguaje de la calle. Pero pocas personas han estado tan cerca de los animales salvajes como él. Frank ha estado dos veces en coma por picaduras de serpiente. De hecho, un periódico sensacionalista de Bangkok ha abierto una apuesta para sus lectores: acertar el año que moriría el español. "De momento nadie la ha ganado porque la gente apostaba a que no pasaría de 2009", cuenta el leonés con cierta tranquilidad.
Frank es miembro de la Asociación de Guardianes de Animales de Tailandia, una entidad sin ánimo de lucro que se encarga del rescate y la posterior puesta en cuarentena de animales urbanos o salvajes, que luego volverán a su estado natural. De ahí que Frank de pronto conviva en su casa con una camada de nutrias, que sobrevivieron a la caza furtiva. El las enseña a nadar, a cazar pescado por sí solas. Y cuando están listas, las devuelve a su hábitat natural, la selva.
En Bangkok hay más de 11 millones de habitantes, y cientos de serpientes salvajes. Y cada vez que aparece una, la policía llama a Frank. Pitones reticulares debajo de un fregadero, cobras en un falso techo de una casa, boas que emergen de las aguas... de la taza del wáter. Son decenas los rescates que ha hecho Frank en Bangkok.
Cada vez eran más las escapadas de Frank a la selva. Siempre llevaba una cámara doméstica y un pequeño trípode con él. Pasaba horas esperando a los animales y luego cuando los tenía de cerca, los enseñaba a la cámara. Un buen día, decidió visitar una cadena de televisión de Tailandia. "Mirad esto". Y dejó unas cintas. Al cabo de unos días tenía un programa de televisión en el prime time - horario de máxima audiencia- del país. Ver a un latino de casi 1,90, vestido de tenista y de blanco inmaculado -con gorra incluída- hablando tailandés y con una serpiente en la mano, era una bomba de relojería.
"Aquí hay un Indiana Jones español que está como una cabra". Son palabras de un expatriado que trabajaba en Bangkok y que pusieron al reportero Jalis de la Serna tras su pista. Con él grabó un rescate de una cobra en una casa para el programa Callejeros Viajeros - emitido en Cuatro- dedicado a la ciudad. Había nacido el programa de Frank.