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Los Da’s expulsados, pero luchando hasta el último suspiro

Después de la eliminación de uno de los equipos favoritos de cara a la victoria, el compuesto por Álex y Rocío, la decima etapa definiría el escenario de la verdadera recta final. Rojos, morados, amarillos y negros salían con el cuchillo entre los dientes para tratar de colarse en la semifinal. Enfrente, el Atlas, una cordillera impresionante que les separa de la civilización.

Raquel Sanchez Silva animaba a los expedicionarios, pues les esperaba dos días de etapa que asustaban con sólo mirar lo que tenían por delante: el ascenso al Atlas.


La primera decisión la tenían que tomar apenas unos metros de la salida. Los primeros en llegar al punto de control debían dividir el grupo en dos: cada grupo de dos parejas tendría que llegar juntas al siguiente poblado para allí, o bien ejercer de panaderos o bien de albañiles. Los toreros establecieron que ellos serían panaderos junto a Iván e Ismael, y que negros y morados serían albañiles. Comenzaban a hablar de pactos y conspiración entre los expedicionarios.
Pero llegar hasta el poblado no fue sencillo para Dani, que en algún tramo de la montaña no se atrevía a continuar por un vértigo incontrolable. “no nos han dado ni casco” se quejaba mientras su equipo le animaba a continuar.
Alcanzado el poblado, Rojos y Amarillos se dispusieron a amasar pan hasta alcanzar las 45 barras necesarias para proseguir su viaje. Y Negros y Morados ejercieron de albañiles para rehabilitar un horno del poblado.
Superada esa prueba, las parejas volvían a competir por separado. Todos remprendían la carrera a toda prisa. Tan rápido que no depararon en un personaje extraño y su vestimenta, cuando sería fundamental para la carrera. Del estampado de su jersey dependía encontrar las coordenadas exactas que llevarían hasta el punto Premium. Tan sólo Felipe y Noelia recordaban el estampado correcto, pero Los toreros corrieron tanto que pese a seguir un camino equivocado lograron llegar al punto Premium en primer lugar.
Antes de reanudar la carrera, todas las parejas pasarían la noche en un poblado a los pies de la montaña, para disfrutar de su particular carnaval, y donde dio tiempo a llevarse un recuerdo en forma de tatuaje de henna, o incluso enamorarse de una joven marroquí, como le pasó a David. Otros como Iván e Ismael aprovecharon la ocasión para pedir consejo a los lugareños acerca de la montaña y como abordar su ascenso.
A la mañana siguiente, los rojos tomaron la decisión de ahorrarse el ascenso al ser equipo Premium por lo que se convertían en primeros semifinalistas. Pero lo que también hicieron fue penalizar, aunque el equipo penalizado no lo sabría hasta que llegara a la meta, donde tendrían que 5 minutos a las mismas puertas de la semifinal. Después de meditarlo varios minutos, tenían claro que a los amarillos no les iban a penalizar, y finalmente optaron por los morados como una decisión estratégica.
Con los rojos esperando en la meta clasificados, el resto de parejas tenían que descifrar primero la altitud exacta de la montaña que iban a escalar. Pese a que los morados comenzaron el juego con 4 minutos de ventaja por el orden de llegada al punto Premium, fueron los amarillos los que adivinaron primero la altitud exacta y ante la desesperación de Felipe y Noelia que perdían minutos que luego serían de oro.
Con diferencia de tiempo, todos alcanzaron en un repecho una zona donde debían encontrar una geoda enterrada para proseguir el ascenso. Las tres parejas llegaron a reunirse en la búsqueda de la geoda. Los amarillos la encontraron primero, seguidos a 6 minutos de los morados y estos con 3,5 minutos de ventaja sobre los negros. De mantener esos tiempos en el ascenso final, la penalización a los morados podía ser determinante y crucial.
Con el tobillo lesionado desde el principio de la etapa, Iván se apoyó en Ismael para alcanzar la meta y a un ritmo sorprendente, pues llegaron en primera posición, logrando su segundo dirhan de oro consecutivo.
Pero la clave de la etapa estaba en saber si la penalización de 5 minutos en la línea de meta al equipo morado, iba a suponer su eliminación. Cuando Felipe y Noelia conocieron el castigo por su penalización no pudieron reprimir su rabia y frustración, y la tensión se mascaba al borde de la meta.
Mientras los Da’s apretaban los dientes para alcanzar la cima sin saber que la penalización a los morados les daba algunas opciones de ser semifinalistas. Pero finalmente los 5 minutos se cumplieron y el equipo morado pudo pisar la alfombra para convertirse en semifinalistas. Relegando al equipo negro a última posición por escasos segundos de diferencia y privándoles de una semifinal que se presenta apasionante.