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Así se le quedó la cara a Inglaterra después de fallar un mano a mano y de que no le pitaran un penalti

Inglaterra empezó muy fuerte su semifinal contra Alemania. Tras protagonizar varias llegadas de peligro en los primeros instantes del encuentro, la más clara llegó en el minuto 7. Nació de la bota de Hughes, que filtró un pase fantástico a espaldas de la defensa germana que Gray no supo aprovechar. El portero alemán Pollersbeck lo evitó metiendo una mano espectacular. En la continuación de la jugada, en un intento de la zaga alemana por despejar el balón, Jung pudo cometer penalti sobre Hughes. El árbitro no quiso saber nada.