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Elisa, sobre su primer cliente forzoso: “Me sentí como una basura”

La primera noche retenida por sus captores, ya le obligaron a ejercer la prostitución. “Fueron las tres horas más largas de mi vida”, asegura. Trató de convencer a su cliente para que le dejara llamar a su familia para escapar del horror, pero no le dejó. “Me costó mucho asimilar lo que había hecho.  Nunca había tenido otro hombre que no fuera mi marido. A partir de ese momento no sentía ser la misma persona”, confiesa Elisa.