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Una redada en el prostíbulo: “El policía me dio un teléfono donde me podían ayudar”

Un día hicieron una redada en el club donde trabajaba Elisa: “Allí había un policía que se llamaba Juan que empezó a preguntarme por dónde había venido porque en mi pasaporte no había sellos ni nada”, decía Elisa. “Él me dio el número de teléfono de personas que me podían ayudar pero en ese momento no me fiaba de la policía”, explicaba ella cuya visa era falsa y por eso la llevaron presa: “Nunca en mi vida habría pensado en estar presa, pensaba que me iban a deportar a mi casa pero no fue así”. Elisa ya no aguantaba más, quería salir pero un cliente, esa noche, se puso pesado y lo empujó: “El cliente se enfadó y la encargada se enfadó conmigo”. “Si me quedó aquí la encargada me va a hacer la vida imposible”, pensó Elisa.