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Elisa, atrapada en un centro en Tomelloso: “Fue muy fácil entrar pero muy difícil salir”

Elisa volvía a estar retenida en lo mismo, esta vez en un centro de Tomelloso: “Cuando llegué allí había una lista por lo que tenía que pagar por la sanciones, por si el cliente se quejaba”, decía y añadía: “Tenía que pagar 20€ por sábana, podía pagar cuatro sábanas cada día”. “Para mí fue muy fácil entrar pero muy difícil salir”, contaba Elisa que ganaba unos 15€ por cliente y continuaba: “El dinero lo tenía bastante bien escondido, dentro de las ropas, guardé 105€”. “En este club había una especialidad que era que una chica tenía que subir con dos chicos a la vez, eso para mí era insólito”, decía Elisa y explicaba que por cada uno se paga 100€: “Me sentía forzada, abusada, violada”. “Pensaba que no servía para otra cosa que no fuera eso, solo para ejercer y dejarme utilizar y dejarme prostituir”, contaba Elisa: “De esa chica que salió de Santo Domingo con una maleta y un osito de peluche, no quedó nada, cambió todo, ya no era la misma persona, ya no tenía los mismo sueños, ni me acordaba de lo que era la dignidad.”