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Olga: "Mi primer cliente era un señor de familia y yo estaba muy borracha"

Tras asumir las amenazas de su explotador, Olga comenzó a prostiruirse para tratar de saldar su deuda y recuperar la libertad. Su primer día fue durísimo y bebió mucho alcohol para tratar intentar que le fuese más fácil. "Sólo nos enseñaron a decir en español que nos invitasen a una copa y a preguntar si querían follar. Eran clientes mayores, padres de familia. Tienes que pisar tu dignidad y acostarte con ellos, eso es algo muy duro", recuerda todavía con terror.