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Pedro Gª Aguado: "He sido el más vicioso del mundo pero lo de Magaluf lo veo sórdido"

Sórdido. Así define Pedro García Aguado lo que ha encontrado en Magaluf. El 'Hermano mayor' de Cuatro se ha adentrado en las calles de esta zona de Mallorca que se ha convertido en una ciudad sin ley en la que todo está permitido. Sexo, drogas, alcohol, balconing... Ese es el día a día del turismo que está degradando esta zona de Mallorca. "Es un parque temático donde solo se va a beber. Veo yo es alcohol, sexo implícito y manipulación de personas adultas para que esos chavales se intoxiquen con alcohol", dice Pedro García Aguado, que cree que detrás de la problemática hay intereses económicos.

Descontrolarse. Ese es el objetivo de miles de jóvenes británicos que llegan cada semana a Magaluf. Cada día, en torno a los 15.000 jóvenes salen por las calles de esta zona de Mallorca, que cada años está más degradada. Fiestas en barcos, sexo, alcohol, drogas... Ese es el día a día de los turistas en Magaluf. Allí todo está permitido y así lo publicitan los touroperadores que traen a estos jóvenes, que por apenas 300 euros pueden disfrutar de ocho días con todo incluido. "Que eso se publicite y se venda hace que parezcamos un país bananero. El touroperador ofrece una cosa que nosotros le permitimos y que el cliente consume y la sensación de impunidad es la que transmiten a los que van a volver."
"Magaluf es un parque temático donde solo se va a beber"
Los turistas que llega a Magaluf solo buscan diversión desenfrenada. "Es un parque temático donde solo se va a beber", dice Pedro García Aguado, que cree que los jóvenes son manipulados para beber hasta perder el control. "Lo que es alcohol, sexo implícito y manipulación de personas adultas para que esos chavales que están de vacaciones se intoxiquen con alcohol", explica Pedro García Aguado, que cree que los empresarios que se benefician de este tipo de turismo intentan justificarlo. "Magaluf es una zona de jóvenes y cada día hay 15.000 jóvenes y siempre va a haber algún problema", dice Rubén.
El desfase no es tanto como se asegura en la prensa. Según Rubén, los juegos que se realizan en los bares son para echarse unas risas y estar con los amigos y niega que se incite a beber sino que se limitan a publicitar la bebida ya que tienen un margen muy escaso de tiempo para generar beneficios. "No se incita a beber, se promociona la bebida porque los bares cierran a las cuatro y de los hoteles salen a las 12. Tengo que coger un beneficio", dice Rubén, que reconoce que venden marcas blancas de alcohol.
Sin embargo, Pedro García Aguado considera que eso no son más que excusas. Todo está fuera de control en Magaluf. La ciudad se ha convertido en una ciudad sin ley en la que todo está permitido. "Se me ponen los pelos de punta si mi hija me dice que quiere ir a Magaluf. No soy moralista, he sido el más vicioso del mundo pero lo veo sórdido. No veo una diversión de calidad. Creo que en la selva hay más valores, allí no hay reglas. Me he quedado acojonado. Que tengas que ir a Mallorca a tirarte de un balcón y a ponerte ciego y que es un proceso que han pasado tus padres… Yo he sido transgresor pero esto me parece la hostia", dice Pedro García Aguado, que cree que la policía no cuenta con los medios necesarios para atajar los problemas que acontecen cada noche. "Es una tensión constante, es como si estuvieses en una zona de guerra. Si aquello se desmadra no hay gente para controlarlo". Y de hecho, no se controla, en los últimos años han muerto 18 personas por balconing.
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El modelo turístico, el gran problema de Magaluf
El gran problema de Magaluf es el modelo turístico que se está fomentando. Así se lo explican a Pedro García Aguado David Abril, portavoz de Mès en el Parlament y Pedro, un hostelero prejubilado. "Magaluf no es el problema, es la consecuencia del modelo turístico de Baleares. El Govern está acompañando a las grandes cadenas hoteleras y está potenciando el negocio para ellos y se está degradando. Se está potenciando que los grandes hoteles puedan venderte de todo."
Según Pedro García Aguado, los ciudadanos de Magaluf están luchando contra un lobby económico muy poderoso contra el que los políticos no hacen nada. "No se aplica la legislación vigente, la bronca se la llevan los polis pero deberíamos mirar a quien manda a esos polis. Habría que poner algún tipo de medida sancionadora y habría que ponérsela al touroperador. Verás cómo empiezan a traer a personas más educadas. Si hacen cumplir la ley seguramente el lugar no sea tan atractivo. Los que mandan tienen poder de decisión deberían ir allí, a ver si se atreven, a ver qué tal se lo pasan."
J. Feliù, Jefe de Comercio del ayuntamiento Calvià: "La ley del mercado es la que es"
Tras hablar con varios de los sectores implicados en la problemática de Magaluf, Pedro García Aguado acude al ayuntamiento de Calvià. El alcalde no le recibe pero sí lo hace Joan Feliù, Jefe de Comercio consitorio, que asegura que están en manos de los touroperadores y que no se puede hacer nada. "El tema de Punta Ballena lleva 32 años instalado. Se ha convertido en un destino joven y la gente viene a lo que viene: sol, alcoghol y sexo. La ley del mercado es la que es."
"El ciudadano está indefenso. Todo se mueve por intereses económicos"
La situación en Magaluf es insostenible. Nadie parece poder o querer hacer nada con este turismo de escasa calidad que está dañando la zona. Así lo ve Pedro García Aguado, que considera que en esta situación imperan los intereses económicos de unos pocos pero no el bienestar de los ciudadanos ni conseguir un turismo de calidad que haga resurgir la zona. "El ciudadano de Mallorca está indefenso porque los que deberían defender sus intereses viven bajo la ley del mercado.  La mayoría de las personas señalan con el dedo y buscan culpables pero esto lo tiene que cambiar a quien le corresponda. Cuando llegué a Magaluf pensé que iba a tratar el turismo de sexo, alcohol pero ha sido más profundo. Todo sse mueve por intereses económicos y eso me produce tristeza porque si solo importa el dinero muchas vidas van a salir perjudicadas. Pensé que ese modelo favorecía a todo el mundo pero solo beneficia a unos pocos", concluye Pedro García Aguado, que espera que se pueda encontrar una solución que beneficie a todas las partes. "Me quedo con las ganas de hablar con los grandes hoteleros y con el Govern. Espero que sean capaces de  ponerse de acuerdo y repartir la riqueza de forma equitativa para que Mallorca siga brillando como siempre lo ha hecho."