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Un traficante de drogas

La mayoría del hachis que se consume en España procede de Marruecos. Aquí llega de diversas formas, una de las más arriesgadas es a través de los 'culeros', personas que se introducen la droga en el cuerpo para pasar las fronteras. Seguimos a uno en su viaje a Marruecos.
 'El Nandi' es un culero profesional. Ha estado cinco años en la cárcel por diversos delitos y dice que no le da miedo volver y que hacer de 'correo de la droga' le permite vivir bien. Puede bajar a Marruecos cada semana a por hachis, que luego vende en España.


El viaje de 'El Nandi', con nuestras cámaras de compañía, comienza en Algeciras, donde coge el Ferry a Ceuta. En la frontera de Ceuta con Marruecos se ríe de la situación: le es tan sencillo pasar que le provoca la broma. Ya en Marruecos se dirige a la casa de negocios, un lugar apartado cercano a Shefarat rodeado de plantaciones de marihuana. El productor nos explica que todo es de su familia y que él mismo lo siembra, cría y convierte en hachis. 
El culero forma una serie de bolas para introducirlas en su cuerpo. En total 500 gramos -ha llegado a meterse más de 1 Kg- entre el estómago y el recto. El proceso puede durar varias horas: se va tragando las 60 bolas con leche para que no exploten en el estómago y le causen la muerte. Las del recto se introduce 3 bolas de 60 gramos cada una con un lubricante muy natural, aceite de oliva.
El viaje de vuelta a España es un calvario para el culero. La droga comienza a hacer su efecto mientras pasa diferentes aduanas con controles policiales especializados en detectar drogas. Se viven momentos de verdadera angustia pero, ¿conseguirá llegar a España a salvo?