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Tras el asesinato de dos jóvenes por presuntos terroristas islámicos

Salam y su amigo fueron torturados y asesinados supuestamente por un grupo radical islámico, la secta Takfir Wal Hijra.  "Es un grupo en España tremendamente minoritario, son los más puros entre los puros", ha afirmado José María Irujo, experto en terrorismo islámico de 'El País'. Su padre lleva cinco años pidiendo justicia y lo peor es que que vive a escasos metros de los supuestos asesinos de su hijo.

Un equipo del programa viaja hasta Melilla para comprobar cómo el islamismo radical está ganando terreno entre una juventud abocada al paro y a la delincuencia. Según cuenta uno de los jóvenes, "nadie trabaja", se siente marginados por las administraciones. Mucho paro, fracaso escolar, religión, delincuencia... éste es el día a día en el barrio.
Abdelsalam quiere denunciar al supuesto asesino de su hijo y su amigo, él lleva cinco años luchando para que se haga justicia. En 2008 aparecieron Salam, el hijo de Abdelsalam y su amigo, torturados y asesinados en un bosque cerca de Melilla, "le metieron dos tiros a mi hijo y un tiro a su amigo", ha contado. "Es una historia terrible porque les metieron en una encerrona, les quemaron los testículos, les quemaron la cara con un soplete ardiendo y les dispararon un tiro en la cabeza", ha explicado José María Irujo, experto en terrorismo islámico de 'El País'.
Por las torturas a las que fueron sometidos, los expertos apuntaron a grupos radicales islámicos, en concreto a la secta, Takfir Wal Hijra. "Es un grupo en España tremendamente minoritario, son los más puros entre los puros", ha afirmado el experto.
Según José María Irujo, "los Takfir nacen en las cárceles egipcias en los años 70, intentaron interpretar el islam de la manera más radical y más extrema posible y crearon un movimiento que se ha ido extendiendo por distintas partes del mundo. Una de las características principales de los Takfir es que son tremendamente clandestinos, se puede decir que es un club del odio".

Salam y su novia Fátima fueron captados por la secta, "mi hijo estuvo entre seis y ocho meses aproximadamente hasta que nos dimos cuenta del cambio tan radical que quería dar. Prohíben todo, la tele, la música, la vestimenta...".
"Salam había conseguido romper los vínculos que tenía con este grupo y había conseguido salirse de la secta. También había conseguido sacar a Fátima", la pareja había decidido trasladarse a Barcelona pero "la tragedia se produce el día antes de su marcha, Salam decide aceptar la invitación de uno de los miembros de la secta con el que tenía todavía trato para que pase a Marruecos a hacer un encargo, le dicen que le van a pagar 4.000 euros"", ha contado el experto.
La declaración de Fátima es clave en la desaparición de los dos jóvenes, ella contó todo, "lo que había vivido allí, lo que había escuchado", ha dicho el padre de Salam. Fatima acusó a dos vecinos del asesinato. Esta declaración fue decisiva para la detención en 2012 de Rachid Abdellah y Nabil Mohamed pero en dos semanas fueron puestos en libertad, la novia de Salam había cambiado su declaración, "cambia radicalmente de posición, se acerca de nuevo a esta secta, se casa con uno de los barbudos que pertenecía a este grupo, está esperando un hijo y viste un burka. Se ha transformado en una mujer desaparecida, cubierta con un burka como si estuviera en Afganistán y ha olvidado absolutamente todo por lo que luchó y defendió cuando mataron a su novio”, ha finalizado José María Irujo.