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Vinson, pirámide de Carstensz, Aconcagua

Para completar mi proyecto Siete Cimas tenía que escalar tres montañas totalmente diferentes: el Aconcagua, el Vinson, y la Pirámide de Carstensz. Tres aventuras que me llevaron a los sitios más remotos que he visitado nunca y me depararon la mayor sorpresa que me he llevado en todo el proyecto de Desafío Extremo... ¡pero para saber cuál es tendréis que ver este capítulo entero!
El monte Vinson es el más exótico al que me he enfrentado: su altitud no es llamativa (4897 metros), pero sí lo es su situación: en plena Antártida, a tan solo 750 km del Polo Sur. El frío en estas latitudes es indescriptible, y la sensación de soledad y aislamiento, estremecedora. El mayor peligro en esta expedición es la congelación.
Y del Polo Sur, a Oceanía: la Pirámide de Carstenz (4884 metros) es una montaña muy rocosa situada en Nueva Guinea, en medio de la tercera selva virgen más grande del planeta, en un paraje apenas pisado por el hombre, ya que el Gobierno no concede permisos para adentrarse en este territorio. Tengo que subir y bajar la montaña en un tiempo récord para poder cumplir con los requisitos de un permiso de 36 horas que me han concedido excepcionalmente.
El Aconcagua es todo lo contrario: multitud de montañeros se dan cita en su campo base porque tiene una de las rutas más fáciles del mundo. Es la montaña más alta de América del Sur con 6962 metros de altitud, y el paisaje llama la atención por la ausencia de nieve... hasta que nos sorprende una tormenta aterradora que no sólo pone en peligro la llegada a la cima, sino nuestras propias vidas.