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Lhotse

Desde la cumbre del Everest se divisa muy cerca la cima del Lhotse. Contemplándola desde el techo del mundo, Jesús Calleja ha decidido que ese sería su próximo ocho mil. El año siguiente, en abril de 2006, se planta en Luckla, donde le deja la avioneta, y vuelve a recorrer el valle del Solu Khumbu, un treking que va ascendiendo entre aldeas, hasta el campo base del Everst, que es el mismo que el Lhotse.
Este episodio relata la ascensión de Jesús Calleja a su tercer 8.000. Con mayor experiencia, y un tiempo más apacible, esta aventura se inicia a los pocos días de instalarse en el campo base. Jesús forma parte de un grupo de unos 70 montañeros que ese año quieren celebrar el 50 aniversario de la primera ascensión a la cuarta montaña más alta. Para hacerlo de forma coordinada, organiza una reunión en la que entre todos elaboran la estrategia.
Cuando llega la oportunidad, estando ya bien aclimatado y habiendo organizado los campos de altura, ataca la cumbre. Va, como siempre, acompañado por un solo sherpa, Shiring, y salen tan pronto el tiempo lo permite. En el Campamento 3 se encuentra con que el único grupo que va por delante, alpinistas de Checoslovaquia que sufren un accidente mortal.
Es un momento duro que acrecienta el miedo que Jesús tiene al aproximarse a la barrera de la muerte, una línea situada en los 7.500 metros de altura a partir de la cual el cuerpo sufre auténticos estragos debido a la falta de oxígeno. Nuestro alpinista prefiere pasar el menor tiempo posible a esa altura, por la que trata de ir muy rápido; del campo 4 a cumbre y después una bajada feroz hasta donde pueda. En el Lhotse Jesús consigue una marca de descenso extraordinaria.