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Faraones, el Rally

Jesús Calleja se encuentra en este episodio metido de lleno entre pistas de arena y piedras y dunas de arena fina, en Egipto. Participa en el Rally de los Faraones con su moto nueva, adaptada para él por el mecánico Jorge Velayos de principio a fin, con innovaciones tecnológicas que van a ser puestas a prueba por primera vez.
Por delante tiene a Marc Coma y el resto del equipo Repsol. También hay otros cuatro pilotos españoles que compiten de forma amateur. Uno de ellos, Julián Villarubia, es su amigo y mochilero y tiene la misión de ayudar a Jesús a terminar el rally. Jesús Calleja no está en su mejor forma física, debido a un accidente en moto que cinco meses atrás le ha fracturado la muñeca y el hombro.
Pero ha llegado hasta aquí y ya no puede dar marcha atrás, aunque los nervios le han impedido dormir la noche anterior y le han provocado una fuerte alteración intestinal. Los primeros días han sido tensos. Jesús está nervioso y asustado de volver a encontrarse con las dunas del desierto, donde la última vez voló durante muchos metros antes de estrellarse. Otra mala caída sería fatal.
Finaliza la primera jornada y llega a la meta. Muy fatigado y con un fuerte dolor en la muñeca herida, pero con la sensación, por primera vez, de que tal vez logre finalizar la prueba. Este episodio relata como es una carrera de rally desde dentro, narrada desde el casco y a 100 kilómetros por hora. Son horas de trazado en el desierto, a temperaturas extremas y con la tensión de navegar bien con el rutómetro, una guía que va indicando los grados del rumbo.
El reto de estas carreras es no perderse en el desierto yendo a la máxima velocidad posible. Por la tarde trabaja en el campamento. Ayuda a los mecánicos a reparar las motos y estudia el libro de ruta. Jesús aprovecha también para acercarse siempre que puede al equipo oficial de Repsol para que Marc Coma, el campeón del mundo en rallies, le cuente algún secreto.
Las últimas jornadas del rally son más tranquilas. Jesús Calleja siente que puede terminar y además en una buena posición. Su brazo responde mejor de lo que todos esperaban. Lo único que no tiene que hacer es cometer un error.