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"La publicidad, para pagar las nóminas"

La publicidad de la camiseta servirá para "tapar agujeros"Cuatro
El barcelonismo volvió a escenificar ayer esa dualidad característica del club que viene a ser uno de los pocos signos de exclusividad que le van quedando. Hay pocos equipos más cainitas que el Barça. Se ha divido el club tradicionalmente en Kubalistas y Suaristas; Cruyffistas o de Weisweiler, Nuñistas o Cruyffistas o Laportistas y Rosellistas. Desde ayer, esta última dualidad tiene un nuevo subconjunto: Qataristas y Antiqataristas.

Mientras Sandro Rosell explicaba ayer que se sentía el hombre más feliz del mundo por haberse convertido "en el primer presidente que ingresa dinero por la camiseta del club en vez de pagar por ella", Johan Cruyff, presidente de honor, o no, destrozaba la decisión del club en un contundente artículo en El Periódico.
El artículo de Cruyff fue tema estrella en la rueda de prensa de Rosell junto a los qataríes. Y el presidente, tirando de ironía no dudó en responder al holandés. "Cruyff es un mito y los mitos siempre tienen razón. Hace cinco años, Cruyff llegó a la junta que tenía otro presidente y nos dijo que era el momento de poner publicidad en la camiseta. Seguro que entonces tenía toda la razón. Ahora piensa diferente, pero seguro que, como siempre, lleva razón", dijo Rosell. De hecho, la postura de Cruyff a favor de la comercialización de la camiseta no fue privada. Un artículo del propio Johan en La Vanguardia del 9 de mayo del 2005 titulado "La camiseta debe de pagar la deuda", lo atestigua.
Precisamente, el argumento que entonces utilizaba Johan Cruyff para poner la camiseta en venta es el mismo que esgrime ahora Rosell. "Hemos hecho este acuerdo porque queremos seguir pagando las nóminas de los trabajadores sin tener que pasar por soluciones como la venta de patrimonio o la liquidación de las secciones".
Pero más allá de esta necesidad que predicaba el presidente del club blaugrana, no se le veía angustiado en absoluto por la situación.
Más bien al contrario: "Hoy me defino como feliz y si fuera seguidor de otro equipo, estaría muy preocupado, porque este es el acuerdo que muchos clubes querrían haber firmado". Vino esta última respuesta ante la insinuación de que el club al que el Barça le había ganado por la mano la partida era el Real Madrid.
Dudas que quedaron en el aire
La comparecencia de Sandro Rosell sirvió más para celebrar un acuerdo histórico que para desvelar dudas respecto al mismo. La primera que se plantea, y es muy seria, es si el Barça seguirá llevando 'UNICEF' en el pecho los próximos cinco años. Lo único que está asegurado es la aportación de 1,5 millones anuales. Lo otro, depende de técnicos. La segunda duda es por qué la semana pasada se habló de Qatar Foundation y ayer de una sociedad de inversión del gobierno llamada Qatar Sports Investment, que es la que pone el dinero. Eso, no es un ONG.
Sandro vendió su empresa en julio
Rosell desveló que no hay conflicto ético en este contrato puesto que el "23 de julio, a las 12 del mediodía" vendió su empresa que trabajaba en Qatar. Lo que pasa es que hasta el 23 de enero será técnicamente suya.