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Emoción, nervios y gen competitivo en estas gimnastas con discapacidad intelectual

El Campeonato Autonómico de Gimnasia Rítmica organizado por la Federación Madrileña de Deportistas con Discapacidad Intelectual (FEMADDI) reúne a los mejores equipos alrededor de este deporte. Cuatro formaciones compitieron en las categorías especial, de habilidad, adaptada y de competición en una tarde en la que un pabellón repleto, los nervios a flor de piel, el espíritu competitivo y las emociones se dieron cita para disfrutar con estas campeonas de la gimnasia rítmica.

El final del mes de mayo es una fecha marcada en rojo en el calendario de las gimnastas rítmicas con discapacidad intelectual. Todos los años, cuando el calor empieza a marcar el inicio del verano, FEMADDI junta a los equipos referencia en esta disciplina para vivir una tarde en la que la concentración y los nervios miden sus fuerzas desde el calentamiento hasta la ceremonia de entrega de premios.
Las participantes empezaron a hacer acto de presencia en el Pabellón Fernando Martín a partir de las 17.00 horas. Todavía sin el traje de faena, pero con el pelo perfectamente recogido, enfilaron los vestuarios para vestir sus mejores galas. Antes del desfile inaugural, las entrenadoras aprovechaban para ensayar los números, poniendo énfasis en los movimientos que les permitirían sumar puntos delante del jurado. Como jueza principal, Ana Valentí, con una larga trayectoria a sus espaldas, valorando el trabajo de las gimnastas más importantes en campeonatos del Mundo y de Europa. Para Valentí, "la diferencia es tan grande y la emoción es tan diferente, que es un orgullo poder valorar el trabajo, no sólo de las niñas, sino también el de las entrenadoras que trabajan con ellas".
Una de esas entrenadoras es Mª Dolores Ruiz Gallardo, responsable del equipo de Prodis y de 'Poetas', conjunto invitado para las exhibiciones entre las distintas pruebas. Loli, así le llaman sus gimnastas, explica la importancia de este deporte en la vida de estas niñas: "Salen del colegio a los 20 años con una serie de capacidades motrices y habilidades básicas. Pero, según van cumpliendo años, se van encontrando un poco más torpes. De esta manera, tenerlas activas les alarga su vida deportiva y mejora su salud". Belén Jiménez, preparadora de las chicas de Mª Corredentora, también resalta los beneficios de la actividad física: "El deporte es fundamental para su desarrollo, ya que les sirve para mejorar su calidad de vida".
Los equipos competían en dos pases de cuatro categorías: especial, habilidades, adaptada y competición. Enfrente del tapiz donde tenía lugar la competición, una grada abarrotada con un público entregado. Familiares y amigos vibraban con cada número, entregando el más sonoro de los aplausos al final de cada actuación. Loli resume el sentir de las familias al contemplar a sus gimnastas compitiendo: "Ver que sus hijas con discapacidad consiguen practicar este deporte tan complejo, para ellos, es lo más grande, ver que sus hijas están integradas".
Gimnasia Rítmica Discapacidad Intelectual
Tras las espléndidas actuaciones, llegaba la hora de la verdad: la entrega de trofeos. Silvia, de 15 años, contaba en los instantes previos que ella quería ganar dos copas: "Una para mí y otra para mi hermana, que también se la merece". El fallo del jurado dictaminó que el equipo de Prodis se alzara con la copa de cameponas y Apadema con la de subcampeonas en la categoría de competición. En adaptada, Apadema lograba otro subcampeonato por detrás del conjunto de Mª Corredentora, que se subía a lo alto del podio. Repetía triunfo el equipo de Belén Jiménez en la categoría de habilidades, mientras que en la categoría especial, Ícaro APMIB levantaba el trofeo que les acreditaba como campeonas. Mención especial para Nuria García, que se proclamó campeona en la categoría individual con el aparato de cinta.
Al final de la tarde, las gimnastas se fueron con sus medallas colgadas del cuello. Los nervios se habían superado, habían encandilado a las juezas con sus asombrosas actuaciones y se marchaban a casa con el trofeo más importante: una sonrisa de oreja a oreja dibujada en el rostro.