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Van Niekerk aprovecha la polémica ausencia de Makwala en una jornada sin brillo español

El atletismo español no fue protagonista este martes de los Campeonatos del Mundo de Londres, con ningún billete para finales de sus tres representantes de un día donde el sudafricano Wayne van Niekerk aprovechó la polémica ausencia del bostsuense Isaac Makwala y en el que el francés Renaud Lavillenie sufrió otro revés.
La representación española de la jornada estaba en manos de la velocista Estela García y de las lanzadoras de peso Úrsula Ruiz y Belén Toimil, pero ninguna de ellas fue capaz de superar sus rondas previas.
Así, García no pudo pasar a las semifinales de los 200 metros lisos tras ser quinta en su serie, con un tiempo de 23.78, lejos de su mejor marca, los 23.17 que había conseguido en esta campaña.
"No estoy muy contenta, he notado muchísimo el frío y en ningún momento me he notado al cien por cien, pero no es excusa. Me voy con la sensación de haberlo dado todo, es una decepción para mí, pero tengo que estar contenta por haber trabajado mucho para estar en Mundial", señaló García en zona mixta.
Por su parte, en la calificación de peso, Toimil y Ruiz concluyeron vigesimosexta y vigesimoctava respectivamente y no pudieron pasar a la final. La gallega, que apenas hace un mes, había lanzado hasta los 17.38 metros, su mejor marca personal, se quedó en 16.38, mientras que más decepcionante fue la actuación de la murciana, que llegaba a Londres con los 18.28 que le sirvieron para lograr un nuevo récord de España el mes pasado, pero se quedó muy lejos con 16.20.
"No puedo estar triste porque vengo de hacer un récord de España en una temporada que cuando empecé no me planteaba Londres ni nada. Etoy decepcionada por supuesto y también he tenido unos pequeños problemas físicos que me han afectado en el segundo tiro. Me han sobrado ganas, tenía que haber ido más tranquila. Ya estoy mayor, he tenido muchos disgustos y decidí un día que pasase lo que pasase saldría con una sonrisa", indicó Ruiz.
De todos modos, la atracción en el Estadio Olímpico de la capital inglesa estaba puesta en la final de los 400 metros lisos y el duelo entre Wayne van Niekerk e Isaac Makwala, que al final no se produjo porque la IAAF no permitió competir al bostsuense por razones médicas.
Makwala se había tenido que retirar la víspera de las series de los 200 metros por unos síntomas de gastroenteritis y aunque quiso correr la IAAF no se lo permitió. La Federación Internacional tampoco le dejó competir en la final de los 400 ante la extrañeza incluso de la federación del deportista de Bostsuana.
Sin su principal amenaza, Van Niekerk tuvo una carrera plácida. El actual campeón olímpico reeditó su título mundial con una autoridad pasmosa, aunque no lo pudo acompañar con una gran marca como hace un año en Río de Janeiro cuando batió el récord del mundo con 43.03.
El sudafricano dominó la carrera de principio a fin y ya en la recta de meta tenía una gran ventaja sobre el resto de rivales, permitiéndose incluso desacelerar para imponerse con un crono de 43.98. La plata fue para el bahameño Steven Gardiner (44.41) y el bronce para el catarí de 20 años y campeón del mundo junior Abdalelah (44.48).
NUEVO REVÉS PARA LAVILLENIE
Donde sí hubo sorpresa, como el verano pasado, fue en la final del salto de pértiga donde se produjo un nuevo fiasco del francés Renaud Lavillenie, batido por el estadounidense Sam Kendricks. La ausencia del oro olímpico, el brasileño Thiago Braz, parecía facilitar la tarea al galo, pero el americano confirmó su gran temporada.
Kendricks aspiraba al oro por su condición de invicto en esta temporada y se llevó el título con 5.95 metros, mientras que Lavillenie, plusmarquista mundial, ni siquiera pudo consolarse con la plata, ya que el polaco Piotr Lisek se la arrebató. Ambos saltaron 5.89, pero el centroeuropeo sólo necesitó un intento.
Además, en los 3.000 metros obstáculos se impuso el campeón olímpico, Conseslus Kipruto, que mantuvo el tradicional dominio de Kenia en esta disciplina, mientras que en los 800 la victoria fue para sorprendentemente para el francés Pierre-Ambroise Bosse. En la jabalina femenina, la checa Barbora Spotakova ganó el título mundial con un lanzamiento de 66.76 y diez años después de ganar su primer oro.